Diciembre 3, 2004

Fundación Wallenberg con embajador de Rusia

A 60 años de su desaparición el destino del diplomático sueco es aún un misterio

La Fundación Internacional Raoul Wallenberg (FIRW) se reunió el día 3 de diciembre de 2004 con el embajador de la Federación de Rusia en Argentina, Yuri Korchagin.

Representada por sus vicepresidentes Ingeniero Oscar Vicente y Dr. José Ignacio García Hamilton, en la entrevista con el representante diplomático se cambiaron impresiones en torno a las dramáticas circunstancias de la desaparición de Wallenberg el 17 de enero de 1945, luego de ser detenido por el ejército soviético en las afueras de la ciudad de Budapest.

Asimismo, la FIRW expresó su preocupación por la ausencia de resultados reveladores que permitieran el regreso de Wallenberg a Suecia, transcurridas más de seis décadas de angustias, incertidumbres e injusticias.

En el espíritu de la necesaria reconciliación que debe primar entre todas las personas de buena voluntad, la Fundación Wallenberg, una ONG educativa fundada por Baruj Tenembaum y presidida por el sacerdote católico Horacio Moreno, informó al señor embajador acerca de las numerosas actividades planificadas para recordar el 60º aniversario de la desaparición de Wallenberg. En especial, se destacó el inminente lanzamiento de una campaña de recolección de 100.000 firmas, una por cada vida salvada por el ”Héroe sin Tumba”, que se presentarán en la sede de las Naciones Unidas para alentar el esclarecimiento de uno de los más controvertidos casos de la historia. El embajador Korchagin apoyó la novedad con interés.

La Fundación Wallenberg, organización creada en Argentina y que cuenta con la adhesión de más de un centenar de Jefes de Estado y Premios Nobel, ha dispuesto que Buenos Aires sea la ciudad desde donde se inicie la campaña mundial.

El embajador Korchagin manifestó su admiración por ”ese gran hombre, modelo de conducta para todas las generaciones” y sostuvo que es su deseo, así como el de su país, hallar la solución al misterio de la desaparición de Wallenberg. ”Lamentablemente muchos documentos de aquella época fueron destruídos y eso dificulta enormemente la tarea”, señaló el diplomático.