Una luz en la oscuridad

Hanna Szenes (o Jana Senesh) (17 de julio de 1921 – 7 de noviembre de 1944) fue uno de los judíos más heroicos que lucharon contra los nazis en Europa, convirtiéndose en un símbolo de esperanza para las personas oprimidas de todo el mundo.

Nació en Budapest, en el seno de una familia judía asimilada, en la época en que los judíos disfrutaban de plena libertad y de todos los derechos civiles. Su padre, Bela Szenes, fue un reconocido poeta y dramaturgo que falleció cuando Hanna tenía seis años de edad, dejándole una rica tradición. Ella, a su vez, escribia poesía y a la edad de 13 años comenzó un diario que continuó hasta su muerte. Un camarada suyo lo recuperó de la destrucción y aún hoy se encuentra en circulación.

Hanna y su hermano fueron criados por la madre. Hanna fue inscripta en un colegio privado protestante, que admitía a católicos y judíos. Como estudiante destacada, fue elegida para encabezar la sociedad literaria pero no pudo ejercer el cargo debido al creciente sentimiento antisemita. A causa de esto, le ofrecieron convertirse al cristianismo o permanecer como judía en Hungría, donde el antijudaísmo era mayor día a día. Optó por el sionismo, involucrándose totalmente con sus objetivos. Fue una decisión que cambiaría su vida para siempre.

En 1939, Hanna finalizó la escuela y decidió viajar a Palestina a estudiar agricultura y eventualmente unirse a un kibbutz, Sedot Yam. Hacia 1942, el mundo empezaba a enterarse acerca del Holocausto que estaba ocurriendo en Alemania y donde cientos de miles de judíos eran asesinados cada día. Preocupada por su familia y por lo que estaba sucediendo, Hanna decidió regresar a Hungría y poco después se alistó en el ejército británico.

En 1944, en Egipto, Szenes comenzó a entrenarse como paracaidista con los británicos. Después de completar el entrenamiento en El Cairo, junto con otros compañeros de Palestina, pasó tres meses con los partisanos de Tito.

En mayo de ese año, Hanna y algunos camaradas cruzaron la frontera húngara en pequeños grupos. Casi de inmediato fue capturada por la policía local, conocida por su antisemitismo. Hanna tenía en su poder un radio transmisor.

Aunque recibió torturas, Hanna nunca reveló el código de radio. Después de cinco meses en prisión, Hanna Szenes fue llevada a juicio en octubre, bajo la acusación de ser una espía inglesa. La hallaron culpable, y tras negarse a pedir perdón, fue sentenciada a morir frente a un pelotón de fusilamiento. Quería ver a los ojos a sus ejecutores y por eso rechazó que cubrieran los suyos. Hannah Szenes tenía 23 años de edad.

Su diario termina: ”Esta semana viajo a Egipto, enrolada, un soldado… Quiero creer que hice y que voy a hacer lo correcto. En cuanto al resto, sólo el tiempo dirá”.

Epílogo

El diario de Hannah Szenes fue publicado en hebreo en 1946. En 1950, su cuerpo fue llevado a Israel y enterrado en el cementerio del Monte Herzl, en Jerusalem. El 5 de noviembre de 1993, su familia recibió una copia del informe del ejército húngaro exonerándola de los cargos de traición. Itzjak Rabin asistió a la ceremonia en Tel Aviv.

Referencias

Traducción: Pablo Freinkel