Enero 28, 2007

Una conmemoración del Holocausto, a la vez dolorosa y llena de esperanzas

Fuente de prensa:

DAVID WROE es un poquito demasiado británico como para cantar loas a su buena fortuna, pero concede que jamás soñó con tener tanta en su carrera en Nueva Jersey.

”En pocas palabras, es emocionante ponerme en contacto con ejecutantes de semejante calidad”. Wroe, el director de la Orquesta Sinfónica de Westfield, de 42 años de edad, señaló recientemente: ”Podría haber terminado en la comunidad teatral de un país ignoto”. En cambio, el 5 de febrero el señor Wroe, el anterior director asistente de la Orquesta Sinfónica de Boston, hará su debut en un lugar para el cual muchos artistas se han preparado toda su vida: el Carnegie Hall.

El acontecimiento ha sido bautizado como ”Socios en la Esperanza”, presentado por la Fundación Internacional Raoul Wallenberg para recordar el Holocausto. Este evento constituye un esfuerzo ambicioso para entretejer historias de salvamentos en tiempos del Holocausto con el arte del mayor nivel.

”Realmente, la idea era conmemorar lo que había sucedido 60 años atrás, pero de un modo que no fuera embargado por la tristeza”, dijo el señor Wroe, quien vive en Springfield y ha dirigido la orquesta de Westfield, que oscila entre 50 y 80 ejecutantes, desde 1998. (La orquesta ha actuado en el Carnegie Hall con anterioridad, pero bajo la dirección de otra persona).

En febrero último el organizador del programa, Radi Georgiev, un compositor y productor búlgaro, le pidió al David Wroe que dirigiera el concierto. ”Queríamos que fuera una conmemoración de energía positiva”, dijo Wroe.

Con esta finalidad en mente, se seleccionó un grupo internacional de ejecutantes para que presentaran perspectivas reflexivas y auspiciosas. El Subsecretario General de las Naciones Unidas. Shashi Tharoor; el embajador de Israel ante las Naciones Unidas, Dan Gillerman, y otros, leerán historias sobre el rescate de judíos en Bulgaria (donde 50.000 de ellos – virtualmente la población total- fueron salvados), y en otros países, durante la Segunda Guerra Mundial. La soprano Anna Veleva, nativa de Bulgaria, cantará varias arias, y el cantante folklórico israelí David Broza subirá a escena con su guitarra.

Además de ejecutar la Sinfonía N° 40 de Mozart, los músicos de Westfield presentarán la premiere de una obra del compositor de Montclair Robert Cohen, la que el mismo Cohen considera la más importante de su carrera de 40 años. Para esa finalidad se les unirá la Coral Pro Arte, un coro integrado por 70 voces basado en Paramus, y dirigido por el David Crone. También cantarán la señora Veleva y un barítono cuyo nombre se anunciará. La nueva pieza, ”La Eternidad, considerada como un Sistema Cerrado”, es un composición dividida en 6 partes, que germinara en el año 2004, luego de un almuerzo.

”Yo estaba tratando de hacer algo que no fuera teatral, y años antes le había puesto música a un poema de Wallace Stevens,” dijo Cohen. ”Me conecté con Hyam Plutzik a través de Roberta Baldwin” – Roberta Plutzik Baldwin es una agente inmobiliaria de Glen Ridge que ha trabajado con el señor Cohen como co-productora en proyectos teatrales anteriores. ”Ella dijo: ‘Mi papá fue un poeta. ¿Por qué no usar su poesía?’ Eso me atrapó.”

Cohen, al igual que mucha gente que no perteneciera a los departamentos universitarios de inglés, jamás había oído hablar de Plutzik, quien falleció en 1962, y sobre quien se filmó recientemente un documental. Pero en cuanto la señora Baldwin le dio un ejemplar de sus poemas, todo se resolvió de inmediato.

”Los poemas de Plutzik no están específicamente relacionados con el Holocausto, pero en el sub-texto muchos de ellos sí tienen relación con ese tema”, dijo el Sr. Cohen. ”Se alistó en el Ejército en 1943 como sargento de adiestramiento”, y sirvió en Gran Bretaña.

”Me encantó la idea de que alguien pudiera combinar una de las más brillantes formas del arte – la poesía – con el control y la estructura necesarios para ser un sargento de adiestramiento.”

El poema del título, el que Cohen llamó ”Una paradoja acerca de la muerte y la ciencia”, es el último en la composición. Otras partes, que incluyen ”El hedonista incómodo”, y ”Joe Jackson descalzo”, fueron escogidos por su liviandad. ”Quise crear un arco, una especie de equilibrio en que cada poema representara un aspecto diferente de su persona”, comentó Cohen.

Tan gratificante como va a ser la premiere para el señor Cohen, lo será el entorno en que tendrá lugar.

”Me he sentido como transportado desde que me enteré de lo que iría a suceder”, dijo, ”La primera vez que estuve en el Carnegie Hall fue cuando mi padre me llevó allí a un concierto. Tenía en aquel entonces 8 años. Por lo tanto, he estado esperando 53 años para que esto sucediera”.

El señor Wroe, quien es director habitual de la Opera de la Ciudad de Nueva York y director artístico de los SOPAC Virtuosi del Centro de las Artes de South Orange, está menos sorprendido pero, de hecho, igualmente dichoso.

”Algunos nunca tendrán la oportunidad de actuar en el Carnegie Hall”, dijo. ”Otros esperan toda su vida”. Yo me siento extremadamente feliz de llevar allí a mi orquesta”.

El concierto ”Socios para la Esperanza” tendrá lugar el 5 de febrero a las 8 de la noche en el Auditorio Isaac Stern del Carnegie Hall. – 57th Street and Seventh Avenue.

Carnegiehall.org. o al (212) 247-7800.