Abril 3, 2013

En Milán la Fundación Wallenberg fue huésped de Gariwo

Fuente de prensa:

“Somos las únicas dos organizaciones en el mundo que honran Justos en todos los casos de genocidios”, dijo Baruj Tenembaum, creador de la Fundación Internacional Raoul Wallenberg, en la apertura del encuentro celebrado el 19 de marzo en Milán. Del mismo participaron los fundadores de Gariwo, Gabriele Nissim y Kuciukian Pietro. Esas pocas palabras expresan las razones que justificaron un largo viaje desde Argentina con el deseo de allanar el camino a la cooperación entre las dos organizaciones.

Nacido en una comunidad de refugiados judíos que huían de los pogroms en Rusia y que llegaron a la provincia de Santa Fe, en Argentina, Tenembaum es enérgico y jovial. Da la impresión de combinar un fuerte pragmatismo con una formación humanística sólida, y una mirada a su biografía lo confirma. Cursó estudios de Ciencias Religiosas y enseñó literatura idish y filosofía durante muchos años. En 1964 se organizó el Congreso Spinoza, con la participación del primer ministro israelí Ben Gurion y el escritor Jorge Luis Borges. Al año siguiente fue uno de los promotores de la primera visita de un Papa a Jerusalén. En 1966, fundó en Buenos Aires y en Jerusalén la Asociación Casa Argentina en Israel Tierra Santa. Años más tarde haría lo propio con la Fundación Internacional Raoul Wallenberg, ONG que rinde tributo al diplomático sueco fallecido en 1945 -al parecer capturado y enviado a un gulag por los soviéticos – después de rescatar a miles de judios en la Hungría ocupada por los nazis.

La Fundación Internacional Raoul Wallenberg está presidida por el emprendedor argentino de origen armenio Eduardo Eurnekian. La fundación fue creada con la misión de hacer conocer a la opinión pública los valores de la solidaridad y el coraje cívico, pilares éticos de las gestas acometidas por los Salvadores del Holocausto. Sin embargo, Tenembaum se preocupa por aclarar: “No es una organización exclusivamente judía. Nuestro compromiso es con el futuro, para la prevención de los casos de genocidio y la educación de los jovenes”. A su vez, el señor Eurnekian, en 2012 galardonado en Oslo con el premio “Business for Peace Award”, subraya la necesidad de la unidad entre armenios y judios.

Una vez que los objetivos comunes con Gariwo fueron evaluados, después de expresar su propio entusiasmo por el Jardín de los Justos en Milán y por el Día Europeo de los Justos, el señor Tenembaum señala: “Es paradójico que “los judíos no puedan recibir el título de Justo entre las naciones. Yad Vashem no debe pretender ejercer un monopolio sobre un concepto – no simplemente un título, como ha subrayado el Sr. Eurnekian – que aparece tanto en la Biblia y en la más antigua tradición cultural europea.

Pero el elemento clave es la discusión sobre el término justo, cómo debe ser utilizado y sus diferentes matices. No es sólo una cuestión de terminología – nuestros interlocutores lo saben – sino acerca de hablar un mismo lenguaje para construir proyectos comunes. Por lo tanto, las palabras Salvadores, Righteous, Giusti, ¿las utilizamos para hablar de quién? Hay justos que, sin llevar a cabo acciones de rescate, han opuesto resistencia moral en la defensa de la dignidad humana . Hay otros que arriesgaron sus vidas para dar testimonios sobre crimenes cometidos. “Estoy de acuerdo con usted – dijo Tenembaum – que en términos filosóficos los salvadores son los que han salvaguardado los valores de la humanidad”. Pietro Kuciukian, que en Yerevan ha levantado un muro que recuerda a quienes defienden la verdad en contra del negacionismo turco sobre el genocidio armenio, lo sabe bien.

Peter Malkin, autor del retrato titulado como “Con las mismas manos”, es el agente del Mossad que capturó en mayo de 1960 al criminal de guerra Adolf Eichmann. Una reproducción de esta obra fue donada por nuestros huéspedes al presidente de Gariwo, Gabriele Nissim, durante la visita a nuestras oficinas.

Traducción: FIRW