¿Un paso histórico?

La iglesia protestante de Württemberg (Sud-Oeste de Alemania) ha declarado al 9 de noviembre como día oficial de recuerdo.

Durante la noche del 9 de noviembre de 1938 numerosas sinagogas fueron quemadas, instituciones judías y negocios fueron saqueados y miles de hombres deportados a campos de concentración en toda Alemania. Este día marcó un punto culminante preliminar a la persecución de los judíos por los nazis. La resistencia cívica virtualmente no existía. Cinco años y medio de régimen nazi habían corrompido a la sociedad alemana y desplazado de ella a los judíos. Ni las instituciones civiles ni vinculadas a la iglesia protestaron, los eventos fueron acompañados por un fantasmal y vergonzoso silencio. Joseph Goebbels anotó en su diario que en ese momento se abrían todas las opciones para la ”cuestión judía” porque las iglesias no habían protestado… !

A lo largo de los años tuvieron lugar muchas y controvertidas cuestiones sobre el rol de la iglesia durante la vigencia del régimen nazi. Por supuesto que hubo quienes se resistieron, como Dietrich Bonhöffer, por ejemplo, pero también es cierto que muchos ministros de la fe abrazaron la ideología nazi, la mezclaron con teología y la promovieron entre el pueblo y, en particular, contra los judíos.

Al día de hoy apenas algunas pocas iglesias o individuos habían admitido responsabilidad por lo que pasó criticando el rol de la iglesia en aquel entonces. Sin embargo, nunca en nombre de la iglesia había sido establecido un día especial dedicado al recuerdo de lo sucedido. Lo que se había hecho hasta ahora era difundir generalidades sin una explícita referencia a los hechos horribles acontecidos durante el ”Tercer Reich”. Esto es lo que distingue y hace particularmente interesante a la iniciativa de la iglesia de Württemberg. Podría abrir un nuevo capítulo en las relaciones judeo-cristianas, y hasta podría convertirse en un evento histórico.

Las figuras claves detrás de esta iniciativa son dos sacerdotes de la pintoresca universidad de Tübingen: el reverendo doctor Michael Volkmann y el reverendo (retirado) Dankwart-Paul Zeller, ambos muy activos en el diálogo judeo-cristiano. En 2005 publicaron un ensayo llamando a un referéndum que debía decidir sobre la instauración de un día que conmemore el 9 de noviembre. Finalmente, en octubre de 2007 el sínodo protestante aceptó la iniciativa llamando a ”un día de recuerdo y arrepentimiento”. Otras iglesias alemanas fueron invitadas a imitar el ejemplo y aún no está definido si lo harán.

La iniciativa esta basada en la idea de que la persecución de los judíos fue facilitada y estimulada por la pasividad de las iglesias. Otro punto al cual el ensayo de Volkmann y Zeller hace referencia es el modo en que se promovieron los prejuicios antisemitas entre el pueblo creyente.

El 70º aniversario de ”Reichskristallnacht” (o ”Reichspogromnacht” como es más conocido en Alemania), fue recordado en cada una de las parroquias en el estado de Württemberg. Acontecimientos más llamativos tuvieron lugar en ciudades más grandes en donde es posible la participación de judíos. En Stuttgart el rabino Nethanel Wurmser se encontró con el obispo Otfried July. También en Tübingen, el lugar en donde nació la iniciativa, la fecha fue recordada en una ceremonia oficial. El texto central del servicio religioso fue el Salmo 55 que relata una disputa entre ex amigos. Asimismo, fue presentada una lista con preguntas que tocan temas tradicionalmente irritantes para la relación judeo-cristiana: ¿Está la iglesia preparada para dejar de misionar entre judíos? ¿Está la iglesia dispuesta a pedirle a sus sacerdotes que no utilicen textos que puedan ser interpretados como antisemitas?. Las preguntas fueron formuladas, pero no contestadas aún.

Quizás resulte prematuro hablar de un acontecimiento histórico. En definitiva es sólo una iglesia entre las muchas que hay en Alemania. Sin embargo, queda aún abierta la opción para que otros sínodos se sumen y que esta perspectiva se consolide y tome impulso para promover un verdadero cambio en las relaciones judeo-cristianas. De todos modos es una novedad que una iglesia decida, oficialmente, dedicar un día de recuerdo al Holocausto. La responsabilidad del recuerdo es una carga particularmente sensible. Al menos queda demostrado que hay elementos dentro de la iglesia que no eluden esta ardua labor y que están dispuestos a admitir y a aprender de los errores del pasado, así como a crear un futuro positivo para todos nosotros.