Entrevista a Baruj Tenenbaum, precursor del diálogo judeo cristiano en Hispanoamerica

Fuente de prensa:

”La Esperanza es lo que une a Judíos y Cristianos”

- El domingo 12 de marzo durante el curso de la entrevista que concediera a la cadena CNN usted hizo referencia al proceso de reconciliación judeo-católica. ¿Podría decirnos cuándo se inició este proceso?BT: En 1965 el Papa Juan XXIII hizo explotar la bomba del diálogo que en Buenos Aires permitió iniciar una intensa labor que culminó en la Casa Argentina Jerusalem (www.casa-argentina.org), una Organización No Gubernamental interconfesional que fundáramos junto a Jorge Luis Borges y otras personalidades y que actualmente preside un sacerdote católico, el Presbítero Horacio Moreno, a quien acompaña uno de los mejores dirigentes institucionales de la historia argentina, el Dr. Natalio Wengrower.

- ¿Cual fue el Papa más importante en esta revolución espiritual?

BT: Juan XXIII, sin duda.

- ¿Usted se entrevistó con el Papa Paulo VI?

BT: Mas de una vez; fue él quien me distinguió por la labor ecuménica en Latinoamérica. Sin embargo quien retomó el tono de Juan XXIII fue el Papa actual.

- Usted dijo al noticiero de la cadena CNN que de todo lo que ocurrió el Domingo 12 de marzo en Roma durante la “Giornata del Perdono” lo más importante fue lo dicho por el Papa.

BT: Todo es importante pero lo que resultó excepcional y que mucha gente no percibió, incluso dirigentes con los que hablé, es que el Papa, personalmente agregó, expresó, enfatizó y se dirigió al pueblo judío pidiendo perdón. Le repito: el Papa le pidió perdón al pueblo judío y se comprometió a ejercer relaciones fraternales . Esto es lo más importante y ratifica lo hecho por el Cardenal Argentino Antonio Quarracino hace varios años.

- ¿Cual fue el hecho más significativo en este terreno?

BT: La instalación del Mural que recuerda a las víctimas del Holocausto instalado dentro de la Catedral Metropolitana de Buenos Aires. No existe en ningún lugar del mundo un símbolo de reconciliación tan importante como ese recordatorio.

-¿Cuál es su pedido ahora al Vaticano?

BT: Que facilite el acceso a la verdad. La clave de todo esto es “la verdad”. El Papa acaba de admitir lo ocurrido. No mas negativas, calumnias, persecuciones, acusaciones, pero además se debe revelar “la verdad”. Se deben abrir los archivos del Vaticano para saber qué y cómo ocurrió. Esto debe hacerse de inmediato y si es necesario ampliar el pedido del perdón. Este es un trabajo que debe ser encarado por historiadores pues la religión es demasiado importante como para que quede sólo en manos de los ministros de la fe. En la Argentina en particular nuestra organización cuenta con la colaboración de prestigiosos académicos como Beatriz Gurevich, Carlos Escudé, José Ignacio García Hamilton, Yoav Tenembaum y Nicholas Tozer. Todos deben participar de esta Empresa del Espíritu, como Borges definió a la Casa Argentina en Jerusalem.

-¿Qué opinión le merece lo expresado por el Director de la ADL New York, Abraham Foxman quien no se mostró satisfecho por la declaración del Vaticano pues no mencionó al Holocausto?

BT: Foxman es un sobreviviente de la Shoah. Como tal tiene una perspectiva diferente de la del resto de la gente. Se trata de una personalidad excepcional, de una cultura vastísima. Desde ya que quienes no hemos tenido esa experiencia terrible de vida no tenemos derecho a contradecirlo. Creo que el Papa hará lo que todos esperamos que haga cuando en los próximos días visite Jerusalén, la capital eterna del Pueblo judío.

-De todos modos usted fue raptado en la Argentina durante los años de la dictadura con lo cual puede decirse que tiene su experiencia en materia de persecuciones.

BT: Bueno, yo no deseo que mi lucha contra las dictaduras e injusticias se interprete como un sufrimiento personal. Yo inicié la Casa Argentina en 1966 cuando hablar de diálogo interconfesional en un país gobernado por una dictadura era algo que nadie podía concebir como realizable.

-¿De aquella época le viene el apodo del ‘Obispo’?

BT: (Risas) Sí. Algunos creían que me había convertido al catolicismo pues, le reitero, no se podía entender como alguien se dedicaba a la misión imposible de sentar en una misma mesa a católicos y judíos para hablar de todo lo que los unía y no de lo poco que los separaba.

-¿Cómo es que ha cultivado tantas relaciones en el mundo cristiano?

BT: Muchas personas que hoy son dirigentes e importantes funcionarios fueron mis alumnos en décadas pasadas. Yo soy docente de formación. Enseñaba hebreo y Biblia.

- Un judío!

BT: Muy judío!

- ¿Cual es el mayor aporte del judaísmo al mundo?

BT: La esperanza (a través del monoteísmo); la espera(nza) del Mesías en tiempos mejores; el optimismo, la oportunidad que engendra el libre albedrío.

- ¿La esperanza?

BT: Efectivamente. Fíjese que el Vaticano definió al Domingo 12 de marzo como ‘Giornata del Perdono’ en referencia a la necesaria expiación y purificación de la memoria; del balance espiritual que todos deberíamos realizar. Acaso la Giornata del Perdono no le recuerda el Yom Kipur (Día del Perdón) de los judíos?

- ¿Que tiene en común el judaísmo y el cristianismo?

BT: Muchas cosas, pero me permito destacar otra vez “LA ESPERANZA” en la llegada del Mesías; los judíos por primera vez y los cristianos por segunda vez. El Mesianismo (persona física ó concepto social, ó época), la paz, la felicidad, el sentido de la vida, el optimismo y, reitero, la esperanza, que por suerte el idioma español lo puede sintetizar en una sóla palabra.

- ¿Porqué mencionó antes a los archivos del Vaticano?

BT: Pues es el único Estado del mundo que no permite investigar sus archivos para saber lo ocurrido en la Shoah (Holocausto).

- Sin embargo usted elogia el MURAL instalado en un templo católico …

BT: Por supuesto, se trata como le dije de un hecho sin precedentes; erigido por el Cardenal Quarracino y continuado por su sucesor el Arzobispo de Buenos Aires Jorge Bergoglio.