Palabras del Dr. Natalio Wengrower

Sr Embajador Slawomir Ratajsky y Sra.

Sres. Miembros del cuerpo diplomático, representantes de entidades nacionales, municipales y privadas, señoras y señores:

Bienvenidos y gracias por asistir a este acto que realiza la Fundación Internacional Raoul Wallenberg junto a la Embajada de la República de Polonia en la Argentina. Estamos reunidos hoy acá para rendirle un justo homenaje a la señora Irena Sendler.

Irena Sendler tuvo el heroísmo de haber salvado más de 2.500 niños judíos durante la Segunda Guerra Mundial. Nacida en 1910 en Polonia, hija de un padre médico cuyos pacientes eran mayormente judíos pobres, Irena trabajaba como administradora en el Departamento de Bienestar Social de Varsovia, el cual operaba los comedores comunitarios de la ciudad, cuando Alemania invadió el país en 1939.

Estos comedores proporcionaban comida y asistencia a huérfanos y ancianos y gracias a Irena sumaron la entrega de ropa y medicinas a las familias judías. Para evitar las inspecciones ella registraba judíos bajo nombres católicos ficticios y los anotaba como pacientes de enfermedades contagiosas como el tifus o la tuberculosis.

En 1942, al instalarse el gueto de Varsovia y horrorizada por las condiciones en que ahí vivían los judíos, Irena se unió al Consejo para la Ayuda de Judíos o Zegota , organizado por la resistencia polaca, convirtiédose así en una de las primeras organizadoras del rescate de niños judíos.

Su nombre clave era Jolanta . Iba diariamente al Guetto con el fin de establecer contactos y llevar comida con un pase del Departamento de Control Epidémico de Varsovia.

Comenzó rescatando niños en una ambulancia como víctimas del tifus, pero luego, cualquier elemento como bolsas de arpillera, cestos de basura o cajas, se transformaban en manos de Irena en una vía de escape.

Irena, con la ayuda de miembros de su organización, elaboró cientos de documentos falsos con firmas falsificadas para darles identidades temporarias a los niños judíos.
Luego les encontraba ubicación en casas, orfanatos y conventos. ”Envié a la mayoría de los niños a establecimientos religiosos,” recordaba Irena.

Lo más asombroso y conmovedor de su accionar fue que Irena ocultaba las verdaderas identidades de los niños rescatados en frascos que enterraba debajo de un árbol de manzanas, pues tenía la esperanza de reunir algún día a los niños con sus verdaderos padres.

Irena sufrió en manos de la Gestapo la cárcel y la tortura, y a pesar de ello se rehusó a traicionar a sus asociados o a los niños ocultos.

Al finalizar la guerra, desenterró los frascos para ubicar a los 2.500 niños y reunirlos con sus parientes, aunque la mayoría de ellos habían perdido a sus familias en los campos de concentración.

Hoy es el momento de recordar también a otros ángeles salvadores polacos, tales como Jan Karski o Juana Dylag .

Jan Karski se enroló como mensajero de la resistencia polaca clandestina. Intentó llamar la atención sobre los planes nazis de asesinar a los judíos. Karski se reunió con líderes judíos en el ghetto de Varsovia, y transmitió a los aliados un pormenorizado informe sobre las atrocidades que se estaban llevando a cabo. Lamentablemente su información cayó en oídos sordos. Jan Karski fue homenajeado por la Fundación Wallenberg en esta misma Embajada en junio del año 2001.

Juana Dylag hoy vive en la Argentina. Juana o Janina Klein Dylag , junto a su esposo, integraba el ejército de Polonia con el grado de Sargento Mayor. Gracias a sus acciones 3 mujeres salvaron sus vidas de la persecución nazi. Llegó a la Argentina en el año 1948 y fue homenajeada por nuestra fundación en abril de este año en la Catedral de Buenos Aires, donde fue recibida en audiencia especial por el Primado de la Argentina Cardenal Jorge Bergoglio.

No podemos dejar de mencionar a la organización Zegota y a su fundadora, la señora Zofia Kossak , quienes brindaron asistencia y socorro a los judíos y tuvieron un rol trascendental durante el levantamiento del ghetto de Varsovia en abril de 1943.

Justamente en estos días, se celebra el 25º aniversario del Papado de Su Santidad Juan Pablo II, el Papa polaco, antes Cardenal Wojtyla , quien con su prédica consiguió cambiar aspectos fundamentales a favor de la paz y la libertad de los pueblos. Durante el Papado de Juan Pablo II se produjo la ruptura de la cortina de hierro que separaba Europa del Este del resto de Europa.

En este aspecto, cabe mencionar la figura del Premio Nobel de la Paz Lech Walessa y su rol fundamental durante la rebelión en los astilleros de Gdansk. Lech Walessa nos distinguió con su presencia en el año 1997, inaugurando el Mural a las víctimas del Holocausto . Un memorial sin precedentes instalado por la Fundación Wallenberg en la catedral de Buenos Aires, el cual contiene fragmentos de libros de rezos salvados del Holocausto y otros recogidos de entre los escombros de los ataques contra la AMIA y la Embajada de Israel. Una réplica del Mural será inaugurada en 2004 en una iglesia de la ciudad de Berlín. Este emprendimiento de la Fundación Wallenberg se lleva a cabo junto a la Iglesia Evangélica de Alemania y con la cooperación de la Embajada de Alemania en Argentina.

En Polonia y en todo el mundo hubo miles de casos de personas tratando de socorrer a judíos, entre quienes se destaca Raoul Wallenberg , en cuyo honor nuestra Fundación lleva su nombre. Raoul Wallenberg es el diplomático sueco que con su gesta heroica logró salvar las vidas de decenas de miles de personas perseguidas.

Wallenberg, así como tantos otros ángeles salvadores, arriesgó su vida durante la barbarie nazi. Lamentablemente hasta el día de hoy se desconoce su paradero. En enero de 1945 fue detenido y secuestrado por el ejército soviético para no ser visto nunca jamás.

La Fundación Internacional Raoul Wallenberg es una Organización No Gubernamental que tiene como misión desarrollar emprendimientos educativos basados en las acciones heroicas de los Salvadores del Holocausto. Desde sus sedes de Nueva York, Jerusalén, Caracas y Buenos Aires promueve la difusión de las conductas de personas cuyos ejemplos y modelos de vida estén fundamentados en los valores de solidaridad, coraje y verdad. Asimismo, permanece alerta a los recurrentes intentos de encubrir crímenes de lesa humanidad. Cuenta entre sus miembros honorarios con más de 50 Jefes de Estados y más de 30 Premios Nobel.

Hasta el día de hoy Irena Sendler no se considera a sí misma una heroína. Ella declaró humildemente hace unos años, ”podría haber hecho más” . En 1965 la organización Yad Vashem en Jerusalén le otorgó el título de Justa entre las Naciones y fue nombrada ciudadana honoraria del Estado de Israel.

Por último queremos destacar un valor que consideramos se condensa en las figuras de Raoul Wallenberg, Irena Sendler y tantos otros que arriesgaron o perdieron sus vidas para salvar la del prójimo, y es que ”entre la vida y la muerte de los pueblos, una sóla persona puede hacer la diferencia” .

Muchas gracias.