Noviembre 22, 2012

Raoul Wallenberg demuestra la importancia de defender la justicia, dice su sobrina

Fuente de prensa:

MONTREAL — En 1944, Raoul Wallenberg rescató a decenas de miles de judíos húngaros del Holocausto.

¿Qué inspiración puede tomar la generación de hoy del diplomático sueco que se levantó frente a la opresión Nazi?

Esa es una pregunta sobre la cual Louise von Dardel, sobrina de Wallenberg,  reflexiona a menudo.

“He estado pensando mucho acerca de cómo podemos aprender de él hoy,” dijo Von Dardel, de 62 años, el martes en una entrevista durante una escala de un día en Montreal.

Ex consultora corporativa, Von Dardel ha pasado 15 años promoviendo la memoria de su tío, que fue tomado cautivo por los soviéticos a los 32 años después de salvar a decenas de miles de judíos húngaros que enfrentaban la deportación a campos de exterminio Nazi.

Von Dardel visitó Montreal en su camino hacia Ottawa, donde iba a inaugurar una exposición en el vestíbulo del Museo de Guerra Canadiense homenajeando el centenario del nacimiento de Wallenberg. La exposición, titulada “Para mí no hay otra opción”, se prolongará hasta el 6 de enero.

Empresario sueco que estudió arquitectura en los Estados Unidos, Wallenberg fue nombrado diplomático y enviado para salvar a judíos en la Hungría ocupada después de conocerse detalles sobre las cámaras de gas nazis.

De julio a diciembre de 1944, emitió visas suecas y pasaportes a decenas de miles de judíos y proporcionó alimento y refugio a muchos. Convocado a la sede militar Soviética para un interrogatorio en enero de 1945, Wallenberg se convirtió en prisionero de un gulag soviético. El Gobierno ruso afirmó que murió en prisión en 1947, pero muchas personas creen que sobrevivió al menos hasta los años cincuenta o sesenta.

Ha sido declarado ciudadano honorario de Canadá, Estados Unidos, Israel y Hungría. El mes pasado, Montreal había nombrado a Wallenberg ciudadano honorario de la ciudad. Von Dardel, que nació cinco años después de la desaparición de su tío, dijo que el coraje de Wallenberg es una lección para cada generación.

“Lo primero es que, en vez de luchar contra los Nazis o contra el antisemitismo, luchaba por la justicia, la libertad, la vida y la dignidad,” dijo ella.

“Y como él estaba trabajando para estos valores básicos, atrajo a mucha gente que quería trabajar con él. Y por su coraje, las personas en contacto con él perdieron su temor también, y sobre todo, el temor a la muerte”, agregó von Dardel.

“Los logros humanitarios de Wallenberg muestran que es posible superar las probabilidades aparentemente insuperables cuando uno se pone de pie por lo que cree que es correcto”, dijo.

“Tenemos cientos de excusas para no tomar una posición, ya sea en la protección del medio ambiente, los derechos civiles, justicia económica o guerra”, dijo von Dardel.

Asimismo, citó la famosa frase atribuida a Edmund Burke: “Lo único necesario para el triunfo del mal es para que los hombres buenos no hagan nada”.

“Hoy, si no enfrentamos el problema, habrá una catástrofe, financiera, ecológica, militar y por la libertad,” dijo ella.

Von Dardel exhortó a Canadá y otros gobiernos occidentales a ejercer presión sobre Rusia para revelar los hechos del encarcelamiento y la muerte de Wallenberg.

Señaló que el tiempo se agota para hacer justicia sobre Wallenberg, mientras algunos de los que él ayudó están vivos todavía.

“Las personas no viven para siempre,” dijo ella.

El montrealés Bruce Kent, cuya madre, Agnes, fue salvada por Wallenberg, se hizo eco de la apelación de von Dardel.

“Es una tragedia de la historia que probablemente el héroe más grande del siglo XX, un hombre que salvó a más judíos en el Holocausto que todos los países juntos, haya sido él mismo encarcelado y probablemente asesinado por los soviéticos y que no haya ninguna luz sobre lo que fue su destino real”, dijo Kent.

Traducción: FIRW