Mayo 15, 2000

Palabras de Madeleine Stroje-Wilkens, Embajadora de Suecia en la Argentina

El día 11 – un día negro

En todos los países occidentales, el día 13- como es hoy- suele ser considerado como un día que trae mala suerte. Ahora el trece ha sido reemplazado por un nuevo número que significa un día negro: El 11.

El 11 de septiembre de 1973: Golpe de estado en Chile, en el que murió el presidente Salvador Allende.

El embajador sueco en Chile, Harald Edelstam, rescató a muchas personas junto con sus secretarios de la Embajada, entre ellos MW, e hizo saber al mundo lo que estaba pasando bajo la dictadura militar.

Yo estaba en Chile trabajando como encargada en el PNUD junto con el papá de nuestro anfitrión de esta noche, Juan Gabriel Valdés. Me dirigí hacia la Moneda pensando que iba a juntarme con miles de personas en camino para expresar su solidaridad con Allende. Cobardemente me volví tan pronto me encontré con el primer tanque y un disparo.

- El 11 de septiembre de 2001: Atentado a las torres gemelas en Nueva York.

- El 11 de septiembre de 2003: Anna Lindh, Canciller de Suecia, murió después de ser apuñalada en un shopping, tres días antes del referéndum sueco sobre el euro.

- El 11 de marzo de 2004: Ataque terrorista en Madrid.

Septiembre – mes negro para Suecia

Para Suecia y el resto del mundo, el día 11 de septiembre será para siempre un día negro. Pero no solamente el día 11, sino todo el mes de septiembre ha conllevado eventos trágicos para Suecia:

-17 de septiembre de 1948: El conde Folke Bernadotte, mediador de las Naciones Unidas en Palestina, fue asesinado en Jerusalén,
después de haber trabajado con la Cruz Roja Internacional y salvado a 20.000 personas de los campos de concentración del nazismo.
No me sorprendería si algún día nos llegara alguna noticia relacionada con el mes de septiembre sobre nuestro héroe sin tumba, Raoul Wallenberg.

Siguiendo con los oscuros septiembres:

-El 18 de septiembre de 1961: Dag Hammarskiöld, Secretario General de las Naciones Unidas desde 1953, muere en un accidente de avión en África cuando viajaba en una misión de paz.

- 11 de septiembre de 2003: muere Anna Lindh.

Sobre Anna Lindh

Anna Lindh era respetada en todo el mundo. Kofi Annan, de las Naciones Unidas, la considera una trabajadora que traspasó los límites de las naciones.

El primer ministro finlandés la describió como ”una persona cálida, objetiva, dispuesta y transparente.”.

Margot Wallström de la Comisión de la Unión Europea decía que Anna era un ser único y que tenía la rara cualidad de combinar un profundo y convincente compromiso con un trato abierto y agradable. Siempre estaba dispuesta a escuchar, a sonreír, a tener un gesto amistoso con cada uno y que, de alguna manera, Anna lo tenía todo; era sensata, lista, rápida, una persona muy amistosa y una agradable compañía y un gran corazón.

Chris Patten de Gran Bretaña mencionó el sentido de compromiso que la destacaba y que el recuerdo de Anna Lindh ilumina y triunfa sobre la oscuridad. Tenía la virtud de iluminar el lugar donde entraba.

Para nosotras las diplomáticas suecas mujeres, Anna era y sigue siendo un modelo. Nunca tuvimos una jefa como ella. Con su ausencia, nosotras y Suecia perdimos una de nuestras mejores representantes, nuestra cara al mundo.

No lo puedo expresar mejor que el primer Ministro de Suecia Göran Persson cuando el 11 de septiembre de 2003 habló a nuestro país y dijo entre otras cosas, muy emocionado:
”Recuerdo a Anna Lindh en la lucha por la ampliación de la Unión Europea para terminar con la división entre la Europa del este y del oeste. La recuerdo como la luchadora por el medio ambiente, como amiga de la paz y como la voz de los jóvenes cuando era la presidenta de la Juventud socialdemócrata”.

Mucha gente a lo largo de nuestro país ha encendido velas para manifestar su aversión por la violencia y su apoyo a la democracia y los valores que la sustentan. El valor de cada ser humano. El derecho de cada uno de vivir en paz y libertad y el respeto para con los que piensan distinto. La lucha contra la violencia y la intolerancia, contra los ultrajes y la represión.
Anna Lindh no dudó nunca en defender los valores democráticos. Los tenía incorporados.

Anna Lindh representaba a Suecia. Sé de muchas personas que se sentían orgullosas por esto. Elle representaba a un país, conocido por su apertura, una Suecia reconocida por ser una sociedad democrática donde existe una cercanía entre la gente y sus representantes. Una sociedad tolerante, única en su cohesión. Por eso el crimen debe ser aclarado. Por eso debemos mantenernos unidos.

La reacción no debe ser encerrarnos en nosotros mismos. La reacción debe ser unirnos. De otra manera no podremos nunca defender una sociedad abierta.”

Recuerdo que Anna Lindh debía hablar en el entierro de un amigo, Olof Palme, en 1986 (murió el 28 de febrero).

Anna hizo la siguiente promesa a Olof: ”Haremos todo lo que esté a nuestro alcance para seguir luchando, por la paz, por la solidaridad internacional, por una Suecia libre y abierta, libre de racismo y animosidad con los extranjeros”.

Durante toda su vida, Anna Lindh luchó para la paz, la solidaridad y la amistad entre los pueblos. Fue una de las que más insistió en la reunificación entre Europa del este y del oeste a través de la ampliación de la Unión Europea. Si hubiera estado entre nosotros en este momento estoy segura que sería feliz por la reciente ampliación de la UE y que nos habría dicho que la nueva , ampliada UE -lograda por la caída del muro de Berlín- no puede permitir nuevos muros; no alrededor de la UE, no en Medio Oriente, ni en ningún lugar del mundo, y tampoco en nuestras mentes frente a otras personas de distintas ideologías, religiones o excluidos por la pobreza.
Anna Lindh no quería construir muros entre los pueblos, quería construir puentes.

Nunca permitiremos que la sinrazón de la violencia triunfe. Enciendo una vela en señal de respeto por los caídos y por todos los que sufren en este momento en el mundo.