Febrero 8, 2002

El Año de Wallenberg

El Holocausto aún es una sombra que seguirá viva para millones de personas, el tiempo no puede borrar el dolor, la crueldad ni la pérdida de tantas vidas. Sin embargo, dentro de esa vergonzosa etapa en la historia de la humanidad, dentro de ese caos, algunas personas hicieron la diferencia.

Este es el ”Año de Wallenberg”. El día 4 de agosto se celebra el 90 aniversario del nacimiento del ”Héroe sin tumba”, como se le conoce, y la Fundación Internacional Raoul Wallenberg conmemora esta importante fecha con celebraciones en tres continentes.

Raoul Wallenberg nació el 4 de agosto de 1912 y desciende de una de las familias más prominentes de Suecia; varias generaciones de la familia Wallenberg han sido diplomáticos, banqueros o estadistas. Raoul, sin embargo, además de haber trabajado en un banco sueco en Haifa y dedicarse al comercio internacional, estudió Arquitectura en la Universidad de Michigan, lo cual nos habla también de un espíritu sensible atraído a la belleza y al arte.

Wallenberg tenía solamente 32 años cuando, en 1944, Estados Unidos crea la Oficina de Refugiados de Guerra (ORG) con el fin de salvar a la comunidad Judía de Budapest, y le propone hacerse cargo de esa peligrosa misión.

¿Por qué un joven gentil que lo tenía todo, deja a un lado una vida llena de comodidades y seguridad, y se compromete en una lucha donde seguramente desde un principio sabía que ponía en riesgo su vida? ¿Cuáles eran sus planes personales, sus anhelos antes de aceptar esa difícil misión? ¿Se pudo haber imaginado que iba a salvar a cien mil personas, que iba a dar oportunidad a tantas generaciones? ¿Dónde está Raoul Wallenberg para contestar a estas y otras tantas preguntas…?

Raoul Wallenberg llegó a Budapest en julio de 1944 y lo primero que hizo fue diseñar un pasaporte sueco muy llamativo; él sabía que aunque estos pasaportes en realidad carecían de valor bajo las leyes internacionales, la burocracia húngara y germana se impresionaba con simbolismos de ese tipo, y definitivamente acertó. Produjo miles de pasaportes que él mismo distribuía, se subía en los techos de los trenes que se dirigían a los campos de concentración, recorría los andenes… infatigable e ingenioso, utilizó todos los medios para lograr el mayor número de rescates posibles, y aun en las terribles ”marchas de la muerte” encontró la manera de distribuir alimentos, pasaportes y medicinas.

Adolf Eichmann, quien estaba a cargo de la exterminación total de judíos en Budapest, por un tiempo perdió su posición gracias a la intervención de Wallenberg; sin embargo, el 15 de octubre las tropas alemanas tomaron Hungría y él prosiguió con sus planes. La personalidad y el atrevimiento de Raoul Wallenberg infundía respeto, y seguro que también confusión. Incluso una vez, mientras repartía pasaportes sobre uno de los trenes, se le ordenó a los soldados alemanes que le dispararan, pero al ver su valentía dispararon al aire. Otra de las creaciones de Wallenberg fueron los ”Hogares Suecos”: más de treinta edificios fueron declarados territorio sueco y brindaron protección a 15,000 personas.

El 17 de enero de 1945 fue arrestado por las tropas soviéticas, y hasta este momento se desconoce su destino. Él mismo le comentó a un colega que no sabía si era huésped o prisionero de los soviéticos.

No sé de qué tamaño sería la biografía de Raoul Wallenberg si realmente se escribiera todo sobre él. No creo que sea posible escribirla toda, cada una de las personas salvadas por él podría hacer un capítulo donde estarían escritas las acciones, los pensamientos y los sentimientos. Cada familiar, amigo o cada uno de nosotros, podría agregar un párrafo de agradecimiento.

Yo, por mi parte, pienso que Raoul Wallenberg tiene un espíritu humanista; creo que aunque no se imaginó el alcance de sus posibilidades, supo tomar una decisión que logró cambiar el curso de la historia y que, sin pensarlo, se volvió un ejemplo para la humanidad. Tuvo la libertad de elegir, pero principalmente tomó la responsabilidad de actuar. El que actúa perdura… y Raoul Wallenberg ha trascendido mas allá del tiempo y de las generaciones.

La Fundación Internacional Raoul Wallenberg (FIRW) fue creada para honrar y preservar la memoria de este gran hombre, y tiene como misión promover la paz entre las naciones y los pueblos. Fue creada por iniciativa del Sr. Baruj Tenenbaum y está integrada, entre otros, por mas de cuarenta Jefes de Estado, dignatarios, religiosos, intelectuales y Premios Nobel, con sedes en Buenos Aires, Jerusalem y Nueva York.

Para el 90 aniversario del nacimiento de Raoul Wallenberg, la FIRW emitió una medalla conmemorativa; asimismo, se realizará una misa el domingo 4 de agosto en la Catedral de Buenos Aires con la adhesión del Cardenal Primado, Monseñor Jorge Bergoglio. Por otra parte, en la Embajada de Suecia en Madrid habrá una reunión interreligiosa en su memoria, y se le dará una distinción al embajador de Israel, Hertzel Inbar, por sus méritos en el campo del diálogo interconfesional y la reconciliación. Además, con el apoyo de la Sra. Nina Lagergren, hermana de Raoul Wallenberg, se lleva a cabo en más de 300 escuelas de la ciudad de Buenos Aires el proyecto educativo ”Wallenberg en las escuelas”.

Raoul Wallenberg es un héroe que este 4 de agosto cumple 90 años. Tomarlo como ejemplo es honrarlo, donde quiera que se encuentre en este momento.