Octubre 20, 2000

Por qué los rusos arrestaron al diplomático que salvó a cien mil judíos en la Segunda Guerra Mundial

Fuente de prensa:

MOSCU – Un diplomático sueco que salvó a 100.000 judíos húngaros de los campos de muerte nazis fue capturado por los rusos porque llevaba una vajilla de soldado poco común, de acuerdo al hombre que dice ser quien entregó a Raoul Wallenberg a la inteligencia soviética.

La estación de televisión independiente rusa NTV informó el viernes que había localizado a un ex combatiente soviético residente en Ucrania que, por primera vez, admitió que él arrestó a Wallenberg.

Bogdan Tarnavsky, hablando en ucraniano con voz temblorosa, dijo a la televisora que arrestó a Wallenberg a unos 60 u 80 kilómetros en las afueras de la capital húngara Budapest en 1945. ”Le ordené levantar las manos”, dijo Tarnavsky. ”No lo hizo. Entonces grité ‘tire esa vajilla y levante las manos’, y así lo hizo”.

Tarnavski dijo que comenzó a sospechar que Wallenberg no era un residente ordinario de la Hungría ocupada por el ejército rojo cuando vio que llevaba una vajilla de soldado no convencional. Luego, descubrió que Wallenberg no hablaba húngaro ni checo.

Wallenberg es considerado un héroe por haber salvado a tantos judíos de los campos de exterminio de Hitler. Les expidió pasaportes mientras trabajaba como diplomático en Budapest, para ayudarlos a emigrar a la neutral Suecia.

Nunca se escuchó más de él luego de su arresto, lo que llevó a muchos a sospechar que había sido asesinado, a pesar de que Rusia insistió por muchos años en que murió de muerte natural.

Tarnavsky dijo a NTV que no sabía en ese momento que Wallenberg había salvado judíos, pero descubrió que su detenido se llamaba Raoul Wallemberg cuando examinó sus ropas y encontró pasaportes sueco y belga cosidos a su abrigo. ”Cuando lo entregué a la inteligencia (soviética), los escuché decir que un avión vendría de Moscú… era para él”, dijo Tarnavsky durante la entrevista en su derruida casa. NTV no reveló en qué lugar de Ucrania vive Tarnavsky.

La televisora lo citó diciendo que lo hicieron firmar un documento en el que juraba que nunca hablaría de Wallenberg, a pesar de que el partisano se enteró de la identidad de su prisionero a través de la Radio Europa Libre en 1947.

Los soviéticos arrestaron a Wallenberg bajo sospechas de espionaje. Funcionarios suecos que investigan el caso dicen que es improbable que un funcionario soviético detuviera a un diplomático extranjero sin una orden directa o el conocimiento tácito del dictador José Stalin.

Una investigación ruso-sueca sobre su destino publicará sus conclusiones en noviembre.

Ex funcionarios soviéticos alegaron por años que Wallenberg murió de un ataque cardíaco en 1947 cuando habría tenido unos 35 años.

Algunas fuentes rusas hablan de una inyección letal administrada en ese tiempo, a pesar de que el testimonio de ex prisioneros sugiere que todavía estaba vivo en los años 50.

CNNenEspanol.com (Con información de Reuters)