Mela Roslan

Amelia ”Mela” Roslan era una dama polaca y católica que, junto a su marido, ayudó a tres niños a escapar de la segura captura nazi durante la guerra. Los llevó a su casa y vivió con ellos como si hubieran sido sus propios hijos.

Nacida en Polonia en el año 1907, Mela era la hija de un zapatero. Vivía en un pequeño pueblo llamado Bialystok y se casó con un vecino de barrio Alex, en 1928. Tuvieron dos hijos a principios de los años 30.

Alex se convirtió en un comerciante textil y realizó muchos negocios con amigos y contactos judíos. Su próspero negocio se vio afectado cuando muchos de sus clientes fueron recogidos y llevados al ghetto. Los Roslan se mudaron a Varsovia con sus dos hijos y allí comenzaron un trabajo de rescate jamás imaginado por ellos.

Una vez allí, llevaron tres hermanos de la familia Gutgelt un tiempo antes del levantamiento del ghetto de Varsovia en 1943: Jacob, Sholom y David que tenían entre tres y ocho años. Mela les proporcionó comida, ropa y atención médica. Aunque era una gentil, nunca permitió que los niños olvidaran que eran judíos.

Un tiempo después Sholom falleció como consecuencia de un brote de escarlatina. Después de la liberación, Jacob y David partieron hacia Palestina. Los Roslan finalmente emigraron a los EE.UU.

En 1981, Alex y Mela viajaron a Israel para visitar a David y a Jacob y compartieron la celebración de las Pascuas. Durante esta visita los Roslan recibieron el reconocimiento del museo Yad Vashem como Justos entre las Naciones.

Mela falleció en 1996 a los 87 años y su esposo, Alex, finalmente volvió a Polonia.

Michael Halperin escribió una obra de teatro de un solo personaje basada en la verdadera historia de Mela Roslan, intitulada Mela. En agosto de 2004, se realizó una presentación especial de la obra en Jerusalén, conmemorando el quincuagésimo aniversario de la fundación de Yad Vashem. Esta obra se convirtió en la base para el libro infantil más vendido, bajo el nombre de Jacob’s Rescue (El Rescate de Jacob) escrito por Halperín y Malka Drucker.

Traducido por Graciela Forman