Mayo 10, 2013

Histórico reconocimiento de una ciudad de Israel a Juan XXIII

Fuente de prensa:

La ciudad de Ashdot dedicará una calle a Angelo Roncalli y a Raoul Wallenberg

Asdod, una de las ciudades más antiguas del mundo, el mayor puerto hoy día en Israel, dedicará una de sus calles a Angelo Roncalli, Papa Juan XXIII (1881-1963), en reconocimiento a su obra de salvación de numerosos judíos durante la Segunda Guerra Mundial.

La quinta ciudad más grande en Israel ofrecerá asimismo este reconocimiento a otro gran salvador de perseguidos del Holocausto, Raoul Wallenberg (1912-1947), diplomático sueco, reconocido como “Justo entre las naciones”, pues con su obra salvó la vida de más de cien mil judíos.

La iniciativa de dedicar al Papa y al filántropo sueco una calle de la ciudad ha sido promovida por Boris Giterman, alcalde en funciones de Asdod, en respuesta a una petición de la Fundación Raoul Wallenberg, presidida por Eduardo Eurkenian y fundada por Baruj Tenembaum.

El mismo Giterman, en una entrevista concedida a Aleteia.org, explica cómo y porqué ha decidido proponer este reconocimiento a la acción del Papa Juan XXIII, quien al convocar el Concilio Vaticano II sentó una nueva era de relaciones entre judíos y católicos.

¿Por qué ha presentado usted esta propuesta tan significativa para las relaciones entre judíos y cristianos?

Generalmente mis decisiones tienen una base emotiva, porque soy un ser humano. La propuesta de la Fundación Raoul Wallenberg llegó justamente cuando en Israel se estaba celebrando el día del Holocausto, lo que por supuesto me tocó una fibra sumamente íntima. En la ciudad de Asdod en ese mismo día se celebraba una celebración con este motivo y llegué personalmente con la propuesta que expuse a la ciudad. El Holocausto siempre me conmueve profundamente. Visito con frecuencia Yad Vashem, el memorial oficial de Israel a las víctimas del Holocausto. En particular, me conmueve el ejemplo de los salvadores, personas que arriesgaron su vida para salvar a las víctimas del Holocausto. Es algo que debe ser recordado e inculcado a las jóvenes generaciones. La ciudad de Asdod se ocupa mucho de educación, sobre en lo que fue el Holocausto y en el reconocimiento a los salvadores. En la ciudad hay muchos inmigrantes de la antigua Unión Soviética y con este motivo ha editado un libro en ruso sobre sobrevivientes del Holocausto procedentes de la Unión Soviética. Se trataba de “niños adultos”, pues son personas que vivieron el Holocausto en tierna edad, pero la terrible situación hizo de ellos adultos.

¿Qué mensaje quiere dar esta ciudad israelí al mundo al honrar de este modo a Juan XXIII?

La ciudad de Asdod está compuesta por noventa comunidades de origen diferente y el mensaje de la alcaldía de la ciudad de Asdod es un mensaje de paz, tolerancia, confraternidad y de respeto entre todas las comunidades. Por eso es muy importante honrar la memoria de aquellos que salvaron a las víctimas del Holocausto. Aquí, en Ashdot, tenemos la conciencia de que cada comunidad debe preservar su proprio patrimonio cultural y respetarlo. Con este gesto, estamos difundiendo un mensaje de amor, de esperanza y de paz. Esperamos que otras ciudades lo adopten. En Asdod decimos que ojalá siempre se quiera al prójimo en todo momento.

En Roma, sin duda, causará gran satisfacción la decisión de una ciudad de Israel de honrar la memoria del Papa Juan XXIII. Sin duda alegrará mucho al Papa Francisco, quien ha mostrado en su ministerio como arzobispo en Argentina y ahora como obispo de Roma una gran cercanía al pueblo judío.

Sin duda sería un gran honor visitar el Vaticano por este motivo. La ciudad de Asdod, en la medida de sus posibilidades, contribuye a las relaciones diplomáticas de Israel con el mundo. Hemos hecho acuerdos con ciudades gemelas en la antigua Unión Soviética. Ahora vamos a visitar Moscú y otras ciudades más pequeñas. Para mí será un gran honor hacer todo lo que pueda para ayudar a las relaciones diplomáticas y las relaciones de confraternidad del mundo judío, a través del Estado de Israel, con el mundo católico, a través del Vaticano.