Diciembre 7, 2004

Héroe brasileño recibe tributo de la Fundación Wallenberg

Fuente de prensa:

Se trata de Luiz Martins de Souza Dantas, salvador del Holocausto

Nueva York. (www.Atanay.com) En ocasión del 50º aniversario del fallecimiento del diplomático brasileño Luiz Martins de Souza Dantas, la Fundación Internacional Raoul Wallenberg (FIRW) y el Consulado General de Brasil en Nueva York rindieron tributo el domingo 6 de diciembre a quien, a costa de su propia seguridad, auxilió a centenares de perseguidos por el nazismo durante el Holocausto.

Luiz Martins de Souza Dantas

Inspirado por lo que él mismo calificó como un ”sentimiento de piedad cristiana”, Souza Dantas, en su carácter de embajador de Brasil en Francia. entregó visas de tránsito a cientos de judíos, homosexuales y otros ”indeseables” del régimen de Adolf Hitler, para que pudieran escapar a Brasil, contrariando indicaciones expresas de su propio gobierno. Estas acciones de salvataje permitieron que alrededor de 800 personas escaparan de una muerte segura en los campos de exterminio.

La ceremonia, llevada al cabo en la sede diplomática brasileña en Manhattan, incluyó la presentación del historiador brasileño Fabio Koifman, autor de la biografía de Souza Dantas titulada ”Quixote nas Trevas”.

En la oportunidad la FIRW, una ONG educativa fundada por el argentino Baruj Tenembaum, entregó medallas de reconocimiento tanto a Koifman como al Cónsul General de Brasil en los Estados Unidos, Julio César Gomes dos Santos.

¿Quién fue Luiz Martins de Souza Dantas?

A comienzos de la década del 40, desafiar las más banales orientaciones del Nuevo Estado brasileño era temeroso.

Dependiendo del caso, el destino era inevitable: la cárcel. Fue un período mucho peor para Europa, donde el avance de la ocupación nazi imponía un clima de terror. Fue en ese el escenario el capítulo más intenso de la vida del Embajador Luiz Martins de Souza Dantas, quien durante veinte años condujo la misión diplomática brasileña en Francia. Movido por lo que llamó más tarde ”un sentimiento de piedad cristiana”, desafió al mismo tiempo a la dictadura alemana y a la brasileña.

La memoria de los actos del diplomático quedaron olvidadas durante décadas. Solamente ahora se comienza a reservar su verdadero lugar en la historia. En junio del 2003 fue reconocido como un ”Justo entre las Naciones”.

Los hechos de Souza Dantas aún no están en los libros escolares. Permanecieron durante décadas restringidos a la memoria de las familias que ayudó a salvar. Una parte importante de esa historia quedó confinada en los documentos de la burocracia del Estado, guardados en forma de memorandos en los archivos históricos de Itamaraty (Cancillería de Brasil) y en el Archivo Nacional. Con esas dos fuentes de información, el historiador Fabio Koifman construyó una nítida biografía del embajador.

De los testimonios recogidos a lo largo de cuatro años de trabajo, surgen historias impresionantes y hasta ahora inéditas como la del director de teatro polaco Zbigniew Ziembinski, considerado uno de los mayores revolucionarios de las artes escénicas de Brasil. Fue gracias a Souza Dantas que él llegó a Río de Janeiro en 1941, después de deambular por Europa en busca de una salida del infierno de la guerra. ”Había gente acostada en el piso, frente a las embajadas, pidiendo y esperando, sometida a los mayores escarnios e indignidades”, recordó Ziembinski años más tarde en un registro inédito de sus memorias. ”Hasta que, de repente, se corrió la voz de que existía un Quijote … el embajador Souza Dantas”.