Abril 19, 2006

Los portugueses rescatan del olvido una masacre judía de 1506

Fuente de prensa:

LISBOA (AFP) – Uno de los episodios más trágicos de la historia de Portugal, la masacre de unos 4.000 ‘nuevos cristianos’ en Lisboa en 1506, será conmemorado esta semana, 500 años después de la matanza de esos judíos conversos.

A petición de la comunidad judía, las autoridades de la capital portuguesa erigirán un pequeño memorial en la plaza Sao Domingos, uno de los principales escenarios de la tragedia.

Los portugueses fueron llamados a encender 4.000 velas este miércoles por la noche en la plaza de Rossio, el corazón histórico de la capital, en homenaje a las víctimas del ‘pogromo de Lisboa’.

Entre 2.000 y 4.000 judíos, según las fuentes, fueron asesinados por devotos católicos en el transcurso de tres sangrientas jornadas, durante la Semana Santa de 1506.

El 21 de abril de aquel año, una multitud de portugueses encolerizados, a la cual se agregaron marinos alemanes, holandeses y franceses procedentes del puerto, penetró en el barrio de los nuevos cristianos (judíos conversos), masacrando a hombres, mujeres y niños.

Entre los rumores que circulaban en esa época, se decía que quien asesinara a un judío recibiría el perdón de sus pecados durante 100 días.

El episodio tuvo lugar después de la expulsión de los judíos de España, donde eran forzados a elegir entre el exilio o la conversión al cristianismo.

A partir de 1492, numerosos judíos encontraron refugio en Portugal, atraídos por la actitud tolerante del rey Dom Manuel. Los historiadores cifran entre 90.000 y 150.000 los judíos que cruzaron la frontera.

Sin embargo, bajo presión española, Portugal obligó a esta comunidad a convertirse, vigilada muy de cerca por la Inquisición, que sospechaba que los judíos conversos practicaban su culto ancestral en secreto.

La nueva población disgustó a una parte del clero, mientras el antisemitismo se expandía por la sociedad portuguesa.

Condenados por herejía por la Iglesia Católica, centenares de judíos fueron torturados o quemados durante todo el siglo XVI y principios del XVII.

La masacre de Lisboa cayó en el olvido y pocos historiadores se refirieron en la época a la tragedia. Entre la conversión forzada de los judíos en 1496 y la Inquisición de 1536, la masacre de 1506 es una etapa suplementaria que contribuyó a la ”desaparición de la cultura judía en Portugal”, afirma el escritor Richard Zimler, autor de la novela ‘El último kabalista de Lisboa’, cuya trama se desarrolla en esa época.

”Como la cultura judía prácticamente había desaparecido, no quedó nadie para perpetuar la memoria de la masacre”, indicó Zimler en declaraciones al diario Publico.

Hoy en día existen sólo unos 3.000 judíos en Portugal, la mayoría en Lisboa, según un estudio efectuado en 2001. Muchos de ellos llegaron después de la abolición de la Inquisición, en 1821.

El 26 de septiembre de 2000, el cardenal patriarca de la capital, monseñor José Policampo, pidió perdón a los judíos por la actitud de la Iglesia durante ese período.