diciembre 13, 2017

La DAIA homenajeó a Eduardo Eurnekian por su “labor humanitaria”

Fuente de prensa:

La Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA) homenajeó a la Fundación Internacional Raoul Wallenberg y distinguió especialmente a su presidente, Eduardo Eurnekian, y a su fundador, Baruj Tenembaum, por su labor humanitaria. El reconocimiento conmemora aquellos hogares de personas no judías que hicieron frente al régimen nazi e intentaron proteger a refugiados judíos.

La ceremonia, que se llevó a cabo en el Auditorio Manuel Belgrano de Cancillería, contó con la presencia de titulares de diversas embajadas, personalidades destacadas de los medios y jefes de la distintas instituciones religiosas del país, como también funcionarios del Gobierno de la Ciudad y sobrevivientes del Holocausto.

Mario Tannembaum, miembro del consejo directivo de la DAIA, abrió la ceremonia resaltando que el programa “Casas de Vida” es la iniciativa que dio motivo al homenaje y la convocatoria del día de la fecha.

También disertaron el subsecretario de Política Exterior, Gustavo Slaujimen, y la encargada del programa “Casas de Vida”, Silvia Costantini, quien resaltó con emoción que la iniciativa conmemora aquellos hogares de personas no judías que hicieron frente al régimen nazi y arriesgaron sus vidas para proteger a refugiados judíos.

“Las placas conmemorativas de las Casas de Vida permiten recordar a todas esas personas que se opusieron con coraje y valor al plan de exterminio propuesto por el nazismo”, aseguró.

Posteriormente, el presidente de la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas, Ariel Cohen Sabban, destacó que “no existe religión si no hay ética”.

Además, el máximo dirigente de la DAIA hizo un importante anuncio acerca de un acuerdo con la Fundación Wallenberg y el gobierno de Salta para la creación de “El Bosque de los Justos”, un espacio para rendir culto a la memoria de los pueblos. Anticipó también que la primera placa será dedicada al antiguo embajador sueco que supo salvar a miles de refugiados judíos en Hungría: Raoul Wallenberg.

Para finalizar, Cohen Sabban y el Consejo Directivo de la DAIA distinguieron al creador de la Fundación, Baruj Tenembaum, y a su presidente -y gran homenajeado de la jornada-, Eduardo Eurnekian. Les entregaron una Shofar bañada en plata a cada uno.

“La Fundación Wallenberg busca rendir tributo a aquellas personas e instituciones que brindaron su techo para albergar a los más necesitados, en un momento muy oscuro de la historia”, dijo el titular del Grupo Corporación América, que aprovechó para agradecerle a todos los presentes por su gesto.

“Todos los caminos de la tierra pueden ser puntos de unión para aquellos que buscan el bien común”, dijo antes de descender del escenario un emocionado Eduardo Eurnekian, que se retiró entre los aplausos del público.