Septiembre 26, 2007

Un homenaje a Marcel Marceau

Fuente de prensa:

Cartas al Pais

Ha muerto Marcel Marceau. Su desaparición precipita el recuerdo, no sólo del artista que tantos buenos momentos ofreció a varias generaciones, sino de la historia menos conocida del gran mimo, la que refiere a los años previos a su consagración mundial, cuando la guerra asolaba al continente europeo.

En 1939 los nazis desalojaron a los habitantes judíos de Alsacia y Lorena. A Marcel y su familia les dieron dos horas para recoger sus pertenencias y sumarse a una columna de desplazados que iba al sudoeste de Francia. El joven Marcel, cuyo apellido de nacimiento era Mengel, se anticipó al movimiento de las fuerzas nazis, cambió su documento y tomó el nombre de Marceau. Junto a su hermano, escapó para unirse a la resistencia clandestina en Limoges. El padre de Marcel, u n carnicero kosher, fue capturado, deportado y asesinado en el campo de exterminio de Auschwitz, en 1944.

Durante su paso por la resistencia, Marceau utilizó su talento artístico para cambiar los documentos de identidad de numerosos niños que eludieron una muerte segura en las cámaras de gas. Luego de la liberación de París, Marceau se enlistó en el Ejército francés. Rápidamente, se conocieron sus habilidades como mimo, y ofreció su primer show para 3.000 soldados americanos. ”Desafortunadamente nunca podremos destruir al mal, pero el bien existe y debe madurar”, dijo el mimo, que en 2005 hizo presentaciones en Buenos Aires, y fue distinguido por la Fundación Wallenberg por sus acciones de salvataje durante la Segunda Guerra Mundial.

En agosto de 2002, Marceau escribió una carta dirigida a Baruj Tenembaum, creador de la Fundación Wallenberg. La misiva incluía un dibujo del mimo, el mismo que ilustra esta carta, y que se reproduce por primera vez.

Natalio Wengrower y Oscar Vicente
FUNDACION WALLENBERG
www.raoulwallenberg.net