Octubre 28, 2008

En el 50º aniversario de la consagración como Papa de Juan XXIII, recuerdan su plan salvador de judíos en el Holocausto

Fuente de prensa:

AJN.-A través de un correo de lectores enviado a esta agencia por el titular de la Fundación Raoul Wallenberg en Nueva York, se destaca que ”el Papa Bueno”, apodo de Juan XXIII, salvó de las garras nazis a miles de judíos perseguidos a través de la denominada ”Operación Bautismo”. Marcos Aguinis analizó su obra.

Al respecto, Natalio Wengrower señaló que antes de ser Papa, Ángelo Roncalli se había desempeñado, entre otros cargos, como Delegado Apostólico en Estambul durante la Segunda Guerra Mundial.

En ese sentido Wengrower destacó que ”en esa capacidad fue actor central en el salvataje de miles de judíos húngaros que integraban la última comunidad hebrea intacta hacia finales del conflicto bélico.”

El representante internacional explicó, mediante su carta a AJN, que esta iniciativa del entonces cardenal se denominó ”Operación Bautismo” y –explicó- ”gracias a estos certificados de haber recibido el sacramento católico, muchos judíos eludieron una muerte segura en los campos de exterminio del nazismo”.

Agregó que según testimonios dados ante los tribunales de Nüremberg, el plan permitió salvar a decenas de miles de judíos. Pero aclaró que ”no hubo una conversión forzada” sino que se trató de un recurso extremo para salvar vidas y que quienes ostentaban estos certificados seguirían siendo judíos.

El director de la institución que busca rescatar la figura de aquellos que contribuyeron a salvar a otros durante el Holocausto, señaló que ”luego de la gesta salvadora de vidas del diplomático sueco Raoul Wallenberg, la de Ángelo Roncalli (Juan XXIII) quizás haya sido una de las más dramáticas en la historia de la Shoá”.

Cabe destacar que un 28 de octubre de 1958 el cardenal Ángelo Giuseppe Roncalli fue consagrado nuevo Sumo Pontífice con el nombre de Juan XXIII.

Por su parte, en diálogo con esta agencia, el escritor argentino Marcos Agunis, quien lo conoció personalmente en 1961, recordó que Juan XXIII realizó aún antes de coronarse jefe de la Iglesia Católica, una trascendente obra entre la que destaca la operación por la cual logró bautizar a miles de judíos para salvarlos de la muerte segura.

El intelectual opinó finalmente que a Roncalli ”se lo admira por lo mucho que realizó como Papa, pero es escasa la información que se ha difundido sobre sus méritos anteriores. En esos trabajos secretos y arriesgados se fogueó su corazón. Atravesó lúgubres corredores que le enseñaron a ser expeditivo y contundente. Conoció a los hermanos separados y conoció de cerca a los judíos perseguidos”.