enero 17, 2012

2012. Carta del Fundador

Queridos amigos,

Quisiera iniciar este breve saludo invitando a todos a ver «Porcelain Unicorn», cortometraje que ilustra los valores humanitarios y la solidaridad más allá de lo que las palabras pueden transmitir. En sólo tres minutos, el cineasta Keegan Wilcox logra recordar por qué debemos seguir dedicando nuestras vidas a revelar y promover las historias ocultas detrás de la tragedia del Holocausto y otros genocidios.

Hemos cerrado con orgullo el año 2011 por haber cumplido con nuestro deber como institución pero, más aún, por haber encontrado ejemplos contemporáneos de solidaridad y coraje en gente común, como usted. Una niñera católica, Sandra Samuel, arriesgó su propia vida para salvar la de un niño judío, Moshe Holtzberg, durante el ataque terrorista perpetrado contra la Casa Jabad en Mumbai, en 2008. Tuvimos el honor de rendir homenaje a Sandra y esperamos continuar con el reconocimiento de los héroes contemporáneos en el futuro.

La educación ha sido una de nuestras principales herramientas de difusión desde el año 2003. En 2011 hemos conseguido un nuevo nivel en términos de calidad y alcance de nuestro » Programa Raoul Wallenberg en la Escuela», iniciativa que se ha presentado en escuelas secundarias y universidades de Argentina, Israel y los Estados Unidos.

La preservación de la memoria se ha convertido en un instrumento de importancia en los últimos años. En 2011 comenzamos a publicar una colección de entrevistas de historia oral protagonizadas por personas salvadas por Wallenberg. Las mismas han sido reconocidas por la comunidad y utilizadas por estudiantes y educadores. Este reconocimiento del público, así como las numerosas solicitudes de materiales nos inspiraron para llevar a cabo la digitalización de todo el archivo de la fundación. Dicha tarea no sólo incluye fotos y artículos de prensa, sino también la correspondencia recibida por jefes de Estado, dignatarios y otras personalidades.

Los trabajos de investigación ha producido algunos de los logros más satisfactorios. Hemos logrado sacar a la luz historias de salvadores desconocidos, como la de Paul y Helene (Leni) Pissarius, que proporcionan refugio a una familia judía durante 27 meses durante la Segunda Guerra Mundial. La pareja ha sido galardonada con el título honorífico de Justos entre las Naciones gracias a las investigaciones de la FIRW.

Por último, quiero dar la bienvenida al señor Eduardo Eurnekian, notable empresario y filántropo argentino de ascendencia armenia y nuevo Presidente de la Fundación Internacional Raoul Wallenberg. Junto a él hemos iniciado un trabajo de reconocimiento de armenios que auxiliaron a judíos durante el Holocausto, así como de personas de nacionalidad turca que extendieron una mano solidaria a armenios durante el Genocidio de 1915. Esperamos que, mediante el reconocimiento de los hechos heroicos de rescate durante el Genocidio armenio, podamos ayudar a construir un camino de entendimiento y reconciliación.

Estas tareas de enormes proporciones sólo han sido posible gracias a su contribución que, como siempre, recibimos con gratitud y admiración.

Cordialmente,

Baruj Tenembaum
Fundador
Fundación Internacional Raoul Wallenberg