Enero 6, 1966

Baruj Tenembaum y la Casa Argentina en Jerusalem

Fuente de prensa:

¿Donde y Cuando empezó?

Sus amigos bromean llamándolo ”el obispo”. Tiene 33 años y es el primer judío latinoamericano recibido en audiencia por un Papa de la iglesia Católica: ello ocurrió en la mañana del 13 de enero de 1965, cuando el vaticano invitó a Baruj Tenembaum, que acababa de realizar la peregrinación a Tierra Santa de los sacerdotes católicos Oglietti, Cassón y Vereovich, de la Argentina. La entrevista fue larga, casi una hora : Paulo VI y Tenembaum mezclaron cordialmente el inglés, el hebreo, el italiano, el castellano. Poco después, el Vaticano editaba un sello postal que conmemoraba esa entrevista, y Tenembaum comenzaba a restar horas a su labor de director de la oficina Nacional de Turismo Israelí en la Argentina para impulsar un proyecto ambicioso, casi impensable sin el influjo poderoso de las ideas del Coacilio Vaticano. Se trata de construir en Israel una Casa Argentina; un centro de difusión de la cultura, la vida artística y literaria de la Argentina.

Monseñor Ernesto Segura miembro del Consejo Ejecutivo y presidente del Consejo Consultivo de la Casa Argentina en Israel, admitió, hace poco:” Tenembaum fue el primero a quien se le ocurrió la idea, pero fua algo que muy pronto encontró tierra propicia”. Cristianos, judíos y adherentes a otras religiones parecen haber encontrado en ella el medio más práctico y contundente de darles vigencia concreta a las ideas de hermandad , de reencuentro fraterno de los hombres de distintos credos, señaladas por el Concilio Vaticano II. El Consejo Ejecutivo de la Casa, presidido por Miguel Podolsky, e integrado entre otros por Jorge Luis Borges, Luis María Boffi Boggero- miembro de la Corte Suprema de justicia, Carlos Samchez Viamonte, el Pastor Luis Bucafusco el propio Tenembaum, aspira a que los tres edificios que compondrán la Casa Argentina en Israel puedan inagurarse el 9 de julio de 1967.

CONFIRMADO – ¿En que consistirá la Casa Argentina en Israel?

Baruj Tenembaum – Habrá un edificio en Jerusalem, donde se desarrollará, con el apoyo de la Universidad de esa ciudad, una labor de difusión de las mejores expresiones de la cultura Argentina. Otro edificio estará ubicado en Nazareth: será una capilla cristiana, para los católicos argentinos que visiten Tierra Santa. Por ultimo, el otro edificio estará en el centro comercial de Israel, Tel Aviv, y será un alberge para turistas y estudiantes.

C- ¿Y cuales serán sus tareas?

B.T.- Habrá una expresión permanente de pintores argentinos, conciertos, conferencias. Habilitaremos la primera biblioteca en idioma español. El señor Podolsky ha logrado que varias empresas financien becas para estudiantes argentinos que quieran estudiar allá.

C – ¿Cómo recibió la colonia judía argentina la idea?

B.T.- Que quiere que le diga!, con mucha sorpresa. Hay todavia muchos a los que le parce mentira que argentinos no judíos apoyen con toda su fuerza esa obra.

C – Y en otros sectores, ¿cómo se recibe el proyecto?

B.T. – Muy bien. Tenemos centenares de cartas apoyando la idea. Monseñor Segura me acaba de contar que muchisimos sacerdotes del interior del país escriben ofreciendo ayuda. No olvide que el primer socio de la Casa Argentina en Israel es Monseñor Caggiano…aunque no solo religiosos. Hay muchos argentinos ateos que han comenzado a apoyar la idea: lo que les interesa es la difusión de la cultura argentina en un lugar que es clave del Medio Oriente.

C – ¿No piensa que la Casa puede convertirse en una mera institución burocrática más?

B.T. – No, por que expresa necesidades reales muy concretas. Además será un organismo vivo dentro de la sociedad israelí. Pocos saben que el español es el cuarto idioma de Israel: primero el hebreo, luego el inglés, el árabe y el castellano. Los judíos sefaradíes expulsados de España hace cuatrocientos años hablan el latino. Un español como el de Cervantes…

C – A usted, personalmente, ¿qué lo llevó a participar activamente en un proyecto asi, cuyas tareas previas deben ser agotadoras?

B.T. – Mis motivaciones íntimas son seguramente las mismas que las de todos los que intervienen en esto. Yo particularmente, considero aprobioso, cavernicola, que los argentinos de diversas extracciones religiosas vivamos en compartimientos estancos. Hasta hace unos años eran pocos los judíos que tenian amigos cristianos, así como eran escasos los metodistas que tuvieran contacto con los ortodoxos. Por eso me entusiasmo la idea de concilio. Este es un pais cuya principal riqueza es la multiplicidad de culturas. Hacer una obra en común es la mejor manera de que la gente se aprecie.

C – ¿Qué costo tendrá la obra?

B.T. – Todavia es imposible de calcular, pero no peco de optimista si le digo que, cueste lo que cueste , se llevará a cabo. La idea se difunde a toda velocidad, y las contribuciones son cada vez mas.

C – Todos los señalan a usted como autor de la idea de construir la Casa Argentina en Israel.

B.T. – No es casual que se me haya ocurrido a mi muchas veces, cuando por mi cargo debo viajar a Israel, note la falta de un lugar donde por lo menos se pudiera leer un diario argentino. Muchos viajeros me transmitieron esa sensación. Entonces quise que Argentina tuviese una especie de vidriera en Israel para que alli y en el Medio Oriente se sepa como pintan, escriben, componen, y son los argentinos.

”Confirmado” Revista Semanal, 6 de Junio de 1966 Buenos Aires Argentina