Septiembre 18, 2004

Argentina y Alemania, juntos en el camino de la reconciliación

Fuente de prensa:

Nueva York. (www.Atanay.com) La Fundación Internacional Raoul Wallenberg anunció la instalación de una réplica del Mural Conmemorativo a las Víctimas del Holocausto en Alemania.

Ese evento sin precedentes constituye uno de los máximos logros de la FIRW y sus organizaciones asociadas en más de cuatro décadas de labor interconfesional. La ceremonia se llevará a cabo el próximo 26 de septiembre a las 6 p.m., en la Iglesia Vaterunser de Berlín, Detmolder Str. 17-18. La organización está a cargo de la FIRW con la cooperación de la Iglesia Evangélica de Alemania (EKD).

El evento forma parte del calendario oficial de actividades culturales Buenos Aires – Berlín

Abrirá el acto el Obispo de Berlín, Wolfgang Huber y a continuación el Coro Figural de Berlín, dirigido por Gerhard Oppelt, interpretará Por los ríos de Babilonia , de Heinrich Schütz. Luego, hablará Baruj Tenembaum, fundador de la FIRW y, a continuación, la Reverenda Annemarie Werner leerá un Salmo.

Luego del descubrimiento del Mural, instancia a cargo del señor Baruj Tenembaum y el Obispo Huber, cantará Isaac Schefferel, Cantor de la congregación judía. El acto cerrará con un recital de órgano, las palabras del Ministro del Interior de Alemania, Otto Schily; del Secretario General del Comité Judío Central, señor David Kramer; de Karin Schubert, Alcaldesa de Berlín, en representación del Alcalde Gobernador de Berlín, Klaus Wowereit y de un representante del la Iglesia Católica.

¿Qué es el Mural?

El Mural es un símbolo sin precedentes de la reconciliación judeo-cristiana. Fue descubierto en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires por el Cardenal Antonio Quarracino y el Premio Nobel de la Paz, Lech Walesa, el 14 de abril de 1997. También rinde tributo a las víctimas de los atentados contra la embajada de Israel (17/3/1992) y la AMIA (18/7/1994).

Fue diseñado por el arquitecto Norberto Silva y ejecutado por el maestro orfebre Carlos Pallarols en base a una idea de Baruj Tenembaum, fundador de la Fundación Wallenberg. Se trata de un marco de plata labrada de 1,80 de largo por 1,20 m de ancho que contiene dos paneles de vidrio entre los cuales se ubican hojas de libros de rezo en hebreo rescatadas entre las ruinas de campos de exterminio de Treblinka y Auschwitz así como del gueto de Varsovia.

Para el labrado del marco se utilizaron técnicas del siglo XVIII en cuanto a fundición, cincelado y bruñido con piedras de ágata. En sus esquinas se destacan los símbolos de la Menorá, el Arbol de la Vida, la Estrella de David y las Tablas de la Ley.

Hay también una partitura del Kadish (oración por los muertos) y las portadas de dos libros: uno, de fábulas en idisch hallado entre los escombros de la AMIA y otro, del Libro de Samuel encontrado durante la búsqueda de sobrevivientes, horas después del estallido en la sede diplomática israelí de Buenos Aires.

Completa este mural un ejemplar de la Hagadá de Pesaj, rescatado de un campo de concentración en la zona de Toulouse (Francia) en 1942. Estos testimonios son considerados imágenes religiosas.

Antes de morir, el 28 de febrero de 1998, el Cardenal Quarracino solicitó en una carta póstuma dirigida a Tenembaum ser sepultado junto al Mural. En uno de los tramos de la misiva se lee:

”Pronto se cumplirá el primer aniversario desde el descubrimiento de este digno Monumento ante el que he pedido se invite a judíos que así lo deseen a cubrirse la cabeza. El lugar definitivo del mural estará ligado al descanso que aguardo dentro de la Catedral para continuar pregonando la fraternidad como lo he hecho toda mi vida.”

De acuerdo a la última voluntad del Primado, el Mural fue trasladado desde su sitio primigenio, la Capilla de Santa Teresa, hasta su actual lugar de exhibición, el la Capilla de la Virgen de Luján.

En sus siete años de existencia el Mural ha sido visitado por más de cinco millones de personas así como por distintas personalidades del mundo religioso, tales como el Secretario de Estado del Vaticano, Angelo Sodano; el Presidente de la Comisión de Paz y Justicia de la Santa Sede, Cardenal Angelo Martino y el Presidente de la Comision Vaticana de Relaciones con los Judíos, Cardenal Walter Kasper.

Entre los muchos testimonios de admiración que recibió cabe recordar el correspondiente al ex Arzobispo de Nueva York, Cardenal John O Connor quien sostuvo: Este logro merece ser alabado. Espero sinceramente que ayude a curar las heridas que el antisemitismo provocó en muchos judíos de Argentina y que también ayude a los católicos a reconocer la gracia de la reconciliación.”

Por su trascendental significado, esta iniciativa coloca a la Argentina en una posición de vanguardia en materia de diálogo interconfesional, y a la Catedral Metropolitana y a la Iglesia Vaterunser en los custodios de un testimonio único en el mundo.