Septiembre 27, 2004

Palabras de Baruj Tenembaum, Fundador de la FIRW

Queridos hermanos y hermanas:

Ante todo, con la autorizacion de el Rabino Peter Levinson, espero en hebreo su veña, para decirles…

Les pido disculpas por no poder expresar mis sentimientos en alemán, el idioma de Heinrich Heine, Moisés Mendelsohn, Franz Kafka, Goethe, y tantos otros artistas e intelectuales de renombre. Como se me dijo que si hago mi alocución en inglés esto será suficiente, me atengo a lo que dictan mis raíces judías, esto es, ”Sea lo que fuere lo que tu anfitrión te pida, simplemente hazlo”.

Vine a Berlín hace 3 años. Durante una visita que le hice al entonces Presidente Rau intercambiamos opiniones acerca de la mejor manera de fortalecer los lazos entre los pueblos de buena voluntad. Como él conocía bien los esfuerzos de la Fundación Wallenberg por promover los valores del entendimiento, la solidaridad, el diálogo y el coraje cívico, -manteniendo vivo el recuerdo de las tragedias del pasado y al mismo tiempo estimulando los valores de cara al futuro- le señalé al Presidente Rau la importancia de ese concepto colosal que consolida el futuro: me estoy refiriendo a la Esperanza.

Queridos hermanos y hermanas: estamos CELEBRANDO ahora ese mismo momento.

Podría parecer extraño, pero tal como lo dije, fue hace tres años cuando comenzamos a transitar esta larga y difícil senda. Tres años de sólida perseverancia iniciados en el mismo momento en que le dije al Presidente Rau que debíamos encontrar una Iglesia -precisamente en Alemania y precisamente en Berlín- en la cual plantar la simiente de la Memoria y la Esperanza emplazando el Mural creado en Buenos Aires y descubierto en 1997 en la Catedral Metropolitana, la principal Iglesia Católica de la Argentina, gracias al coraje y la sabiduría del entonces Primado de la Argentina, Cardenal Antonio Quarracino.

En una carta póstuma que me escribiera unas pocas semanas antes de su fallecimiento, el Cardenal Quarracino pidió ser sepultado junto al Mural, tal como pueden ustedes apreciarlo en uno de los paneles informativos así como en los folletos que les fueron entregados hace unos instantes. Junto al Mural, pues, es donde hoy el Cardenal Quarracino descansa en paz.

En la citada carta el Cardenal Quarracino también expresaba su deseo de que todas las personas de la fe judaica que visitaran el Mural dentro de la Catedral pudieran cubrirse las cabezas. Esa fue otra clara señal de su aceptación del derecho de cada uno a ser diferente. No sólo tolerar al otro sino aceptarlo.

¡Celebramos estos gestos de hermandad!

Celebramos en forma conjunta algo que es recibido por algunos como un milagro, saludado por Jefes de Estado, ganadores del Premio Nobel e intelectuales de todo el orbe.

Por consiguiente el Mural es, en sí mismo, un símbulo de celebración.

De modo que en ese mismo año 2001, como les estaba diciendo, fui a ver al Dr. Joachim Gärtner en las oficinas centrales de la Iglesia Evangélica de Alemania en Berlín momentos después de que concluyera mi reunión con el Presidente Rau. El Dr. Gärtner acogió calurosamente la idea y, desde ese mismo momento, marzo de 2001, comenzamos a trabajar conjuntamente con el único fin de cristalizar la idea, algo que todos ustedes tienen la suerte de presenciar hoy.

Quisiera saludar algunas personas hoy aquí presentes y a otras que no lo están.

Perdone Sr. Ministro, he mencionado en primer termino al Rabino Levinson, antes que a las autoridades; es mi raiz milenaria judia, el intelecto es la investidura que nos convoca.

Le doy la bienvenida al Ministro del Interior, Otto Schily; al Obispo Wolfgang Huber; al Dr. David Gill; al Dr. Joachim Gartner; al Embajador de la Argentina en Berlín, Enrique Candiotti; al Delegado del Embajador de Israel, Ilan Mor; al Secretario General de la Central de la Comunidad Judía, Stephan Kramer; a la vice-alcaldesa de Berlín, Karin Schubert; al Dr. Karl-Heinrich Lutcke; al Cantor Isaac Scheffer; al Embajador Herzl Inbar y al Dr. Natalio Wengrower, Vice-presidente de la Fundación Wallenberg, nuestro hermano que dignifica la labor intercultural en las Americas..

Damas y caballeros, la Fundación Wallenberg cuenta entre sus miembros a 62 Jefes de Estado, incluyendo al Rey de un país islámico, y al Canciller de Alemania. A pesar de este hecho, permítaseme señalarlo, no pedimos ni hemos recibido ninguna contribución gubernamental.

El trabajo diario de la Fundación es llevado a cabo por voluntarios, creyentes y agnósticos; por organismos educacionales y otras entidades sociales. Su Presidente es el Padre Horacio Moreno, un sacerdote católico. Aceptamos en nuestra organización a toda persona que acepte a toda persona que, a su vez, acepte a toda persona. Amamos el amor y no odiamos ni siquiera el odio.

Ustedes sabrán que la hermana de Wallenberg, Nina Lagergren, está en estos precisos momentos en Budapest para inaugurar una escuela que llevará el nombre del ”Héroe sin Tumba”, como el Dr. Yoav Tenembaum definiera a Wallenberg.

Ésa es la razón por la cual Nina no puede estar hoy aquí, y yo no puedo estar allá. Pero ella nos hizo llegar una hermosa carta de reconocimiento. Nina es la madre de Nane Annan, esposa de Kofi Annan, el Secretario General de las Naciones Unidas … y, por más que esto les parezca extraño, nunca se podra decir que nuestra Fundación esté involucrada en temas de órden político.

De modo que, como les dije hace unos momentos, el primer Mural fue erigido dentro de un templo católico, mientras que el segundo fue descubierto en un templo protestante. Buenos Aires y Berlín, ciudades hermanas, estarán de este modo unidas por un fuerte lazo en los años por venir.

Las Pastora Werner está convencida de que nos conocimos sólo hace un par de días, lo cual es cierto desde el punto de vista del calendario, pero aún así estoy persuadido de que nuestras almas se han conocido mutuamente durante generaciones. Ambos tenemos la responsabilidad de continuar el diálogo que se iniciara entre David y Jonathan.

Nosotros, el pueblo judío, afirmamos que hemos participado de todas las etapas del pasado y, por consiguiente, somos responsables los unos de los otros en el futuro.

Nosotros, el Pueblo judío de los tiempos actuales, fuimos esclavos en Egipto, todos nosotros deambulamos por el desierto, todos nosotros recibimos los Mandamientos, construimos los Templos, todos nosotros marchamos al exilio en Babilonia, llegamos a Europa y nuevamente salimos al exilio luego de la expulsión, y volvimos y fuimos víctimas de la Shoá.

El Libro del Génesis nos dice que el Creador le preguntó a Caín: ”¿Dónde está Abel, tu hermano?”, a lo que Caín respondió: ”¿Soy acaso el guardián de mi hermano?”

¡Sí, señoras y señores, celebramos este momento porque somos los constructores de un nuevo mundo en el cual todos nosotros somos guardianes de nuestras hermanas y nuestros hermanos!

¡No dejemos que los niños sean utilizados como escudos en los campos de batalla, no permitamos que las escuelas sean usadas como instrumentos de chantaje!

¡No permitamos que la Esperanza sea destruida!

¡Los niños son el futuro! Nuestra esperanza!

Me han dado diez minutos para pronunciar mi discurso y voy a obedecer. Pero, por favor, hermanas y hermanos, piensen por un instante: ¡Los asesinos, además de ser criminales, son ingenuos! ¡Sí, ingenuos! Porque pueden matar y destruir un cuerpo, pero jamás podrán destruir el espíritu. Las ideas no se logran matar.

¡Escuchen, criminales! ¡Ustedes son ingenuos! ¡El espíritu habrá de sobrevivir y ustedes desaparecerán; no quedarán rastros de ustedes sobre la faz de la tierra!

¡Escuchen, criminales! ¡No sean ingenuos! ¡No pierdan su tiempo, no pierdan sus vidas, no pierdan su esperanza, no sean ingenuos!

En cambio, únanse a nosotros, pongan sus energías al servicio de una vida que merezca ser vivida Y sean los custodios de nuestros hermanos y hermanas.

Sean parte de aquéllos que sienten que una vez fueron esclavos y que ahora han sido liberados.

Todos, todos hemos logrado la libertad.

Hay cosas en la vida que son más importante que la vida misma: LA PAZ, EL AMOR Y LA RECONCILIACION.

Muchas gracias por su amable atención.