Enero 30, 2003

La Fundación Raoul Wallenberg recordó a las víctimas del nazismo y a los salvadores de judíos

Fuente de prensa:

BUENOS AIRES, (DyN) – La Fundación Raoul Wallenberg recordó hoy a las víctimas del Holocausto y a quienes salvaron a miles de judíos de morir bajo el nazismo.

La Fundación sostuvo en un comunicado que el 30 de enero de 1933 Adolfo Hitler asumía el poder en Alemania ”y se considera el inicio del Holocausto que finalizó el 7 de mayo de 1945, que fue el peor genocidio de la historia de la humanidad y que segó la vida de más de 6 millones de judíos”.

”Perdidos por la ilusión de que serían ellos los verdaderos manejadores de los hilos detrás de la escena, una camarilla de políticos conservadores alentó la postulación de Hitler, persuadiendo al indeciso presidente Paul von Hindenburg para que nombrara canciller al ‘cabo bohemio’”, indicó.

”Ya instalado en el poder, Hitler los superó en rapidez y habilidad: no sólo suprimió cualquier participación de peso de los conservadores sino que para julio de 1933 abolió los sindicatos, eliminó a los comunistas, socialdemócratas y judíos de todo rol en la vida política, y al mismo tiempo, comenzó a deportar a sus enemigos a campos de concentración”, agregó.

Y luego de la muerte de Von Hindenburg ”Hitler obtuvo por plebiscito la suma del poder, concentrando en su persona los cargos de Presidente y Canciller del Reich”, afirmó la entidad en el comunicado firmado por su titular, Baruj Tenembaum, y los miembros de la institución presbítero Horacio Moreno y Natalio Wengrower.

También reseñó que ”el 30 de enero es, también, el inicio de uno de los capítulos más trágicos de la historia, correspondiente al proceso de exterminación industrial de un pueblo conocido como Holocausto o Shoá”.

”Los relatos y memorias del Holocausto suelen caracterizarse por hacer foco, justificadamente, en los millones de exterminados a sangre fría por el nazismo”, dijo la Fundación Wallenberg.

Pero advirtió que ”es preciso también detenerse en el lado luminoso, si cabe la expresión, de esa tragedia inconmensurable; en las gestas heroicas de miles de salvadores, así como en la suerte e historias de vidas de los que gracias a la solidaridad y el coraje de otros pudieron eludir una muerte segura”.

”Entre los primeros sobresalen las historias de los diplomáticos Raoul Wallenberg (Suecia), Aristides de Sousa Mendes (Portugal) y Monseñor Angelo Roncalli (luego Papa Juan XXIII), entre otros, y de los segundos es poco lo que sabemos pues sus historias suelen ocultarse tanto detrás de las víctimas del genocidio como de las acciones heroicas -y en algunos casos hasta increíbles- de los salvadores”, indicó la entidad.

No obstante, destacó que ”si de algo efectivamente tenemos conocimiento es que las vidas salvadas provocaron con el correr de los años la feliz multiplicación de la descendencia. Algunas estimaciones indican que los 1.200 salvados por Oskar Schindler permitieron que más de 6.000 personas estuvieran vivas para mediados de los años ’90”.

”La solidaridad y el coraje de los salvadores ejemplifican el verdadero sentido de la sacralidad de la vida, tal como la entienden las escrituras, no sólo del judaísmo sino también del cristianismo”, afirmó la Fundación.

Finalmente, la Fundación Wallenberg rindió ”tributo a todos aquellos que riesgo de sus propias vidas evitaron que muchas otras fueran segadas por quienes sólo conjugan el lenguaje de la muerte”.

LT JC