Julio 8, 2009

La Fundación Raoul Wallenberg criticó duramente a Noruega por ”reivindicar a los nazis”

Fuente de prensa:

La controvertida decisión de Noruega de honrar al novelista y simpatizante de los nazis, Knut Hamsun, esta semana, fue objeto de una durísima crítica por parte de la Fundación Internacional de Raoul Wallenberg, organización que lleva el nombre de quien fuera un diplomático sueco desaparecido luego de salvar del Holocausto a decenas de miles de judíos húngaros.

El honrado autor, quien apoyó la ocupación nazi de Noruega durante la Segunda Guerra Mundial, nació hace 150 años. Hamsun le regaló al ministro de la propaganda nazi, Joseph Goebbels, la medalla obtenida por haber ganado el Premio Nobel de Literatura en 1920, . El gobierno noruego declaró al año 2009 el ”año de Hamsun” y dentro de sus planes está la inauguración, el mes próximo, de un museo en su honor.

”Queda ahora en manos del gobierno noruego el poner un punto final a la ofensiva reivindicación del nazismo y vivir a la altura de las normas que el mundo espera de ese país o vivir con las consecuencias de esa conducta inaceptable”, dijo Nicholas Tozer, uno de los 15 integrantes del consejo directivo de la Fundación Internacional Raoul Wallenberg.

En su carta de protesta, Tozer se unió a prominentes figuras israelíes que hacen campaña contra el antisemitismo quienes, el mes pasado, señalaron a Haaretz que al declarar el 2009 como el ”Año de Hamsun”, Noruega ha dañado la campaña de conciencia internacional del Holocausto en la que fuera recientemente designada como presidente de la Fuerza de Trabajo de 26 países para la Cooperación Internacional en la Educación sobre el Holocausto.

Este hecho, de acuerdo a la Fundación Raoul Wallenberg, hace ”aún más incomprensible” la decisión de Noruega sobre Hamsun. El ministro de relaciones exteriores de Noruega dijo que la conmemoración de Hamsun también se enfoca en su pasado nazi y, de esta forma, servirá como una herramienta educativa.

Al igual que Raoul Wallenberg, muchos noruegos no judíos, quienes en la Segunda Guerra Mundial transportaron a la Suecia neutral, de manera clandestina, a alrededor de 1.000 refugiados judíos perseguidos, ”aún están esperando algún reconocimiento del mismo tenor que el brindado a este criminal de guerra”, escribió Tozer.

Traducido por Graciela Forman