Mayo 15, 2000

Fundación Wallenberg honra a presidente de Latvia.

Permanent Mission of the Republic of Latvia to the United Nations

Discurso del Embajador Dr. Janis Priedkalns.
15 de mayo de 2000

En ocasión de conceder la Membrecía de Honor de la Fundación Internacional Raoul Wallenberg y la escultura ”Homenaje a Raoul Wallenberg” a la Sra. Presidenta de Latvia, Su Excelencia Vaira-Vike Freiberga, el Representante Permanente de Latvia ante las Naciones Unidas, Embajador Dr. Janis Priedkalns, da la bienvenida a los integrantes de la Fundación Internacional Raoul Wallenberg de parte de la Misión Permanente de Latvia ante las Naciones Unidas en Nueva York.

Su Excelencia, distinguidos representantes de la Fundación Internacional Raoul Wallenberg, distinguidos invitados, honorables miembros de la delegación presidencial y del servicio diplomático de Latvia:

Es en verdad un honor darles la bienvenida a la Misión de Latvia ante las Naciones Unidas. El objetivo de toda Representación de Estado ante las Naciones Unidas es introducir a una nación, a un país, en la comunidad global, medir sus propias fuerzas, su herencia cultural y sus valores religiosos en un contexto global y a su vez, enriquecer a la comunidad con sus valores particulares. Es por lo tanto, oportuno presentar el reconocido premio Raoul Wallenberg y la Membrecía de Honor de la Fundación en una misión ante las Naciones Unidas. El premio es otorgado a eminentes Jefes de Estado que, alimentando su propia identidad religiosa y cultural, han sabido apreciar, apoyar y ser sensibles para con las identidades, contribuciones y herencias de otros.

La historia de vida de Baruj Tenembaum, el fundador de la Fundación Wallenberg, retrata claramente estos ideales. Abrigando su identidad judía y su herencia cultural argentina, él ha elevado los valores judeo-cristianos de entendimiento, cooperación y convivencia a un nuevo nivel de realidad. Construyó puentes entre sociedades y religiones y se ha comprometido con el diálogo ecuménico. Es mucho más lo que une que lo que separa a las religiones cristiana, judía y musulmana. En las Naciones Unidas hay buenos hombres y mujeres comprometidos en un diálogo espiritual constructivo y preocupados por fomentar la solidaridad, el respeto y el entendimiento entre las personas.

Tanto la nación judía como la de Latvia son parte de este diálogo constructivo de la hermandad de los pueblos que la entrega del premio ”Homenaje a Raoul Wallenberg” a la Presidenta de Latvia celebra hoy.

Dr. Janis Priedkalns
Embajador Misión Permanente de la
República de Latvia ante las
Naciones Unidas