Marzo 11, 2011

A ser familia se aprende

En el 2009 recibí el libro “A ser familia se aprende”, escrito por Susana Nuin y publicado por la Editorial Ciudad Nueva. Asimismo se me pidió mi opinión a partir de mi tradición religiosa, es decir a partir de transversalizar el texto desde una óptica judaica.

Manos a la obra me dije y comencé a leer y a marcar todo aquello que entraba en consonancia con la cultura judía, o con la tradición judía, ya que particularmente no pienso al judaísmo como una religión, sino como una forma de vida ética y moral.

Sabemos que la palabra rige al mundo y sustentando mi concepto en un midrash (1) en donde una vez que Dios preocupado por cómo iría a hacer el mundo se acercó a la Torá (2) la cual ya había sido creada por él, para pedirle ayuda y ésta le respondió: te daré 22 obreros, los mejores, con los cuales podrás armar todo lo que desees. Te daré las 22 letras del alefato, de la Alef hasta la Tav.

Durante la lectura marqué los vocablos que consideré palabras rectoras en este texto, los cuales señalaré a continuación: Familia, aprendizaje , escucha, diálogo, camino, servicio, red, solidaridad, cercanía, retroalimentación, proceso continuo, entusiasmo, dedicación, fraternidad, encuentro, discernimiento, humildad , y otras más.

Las ideas contenidas en este libro tienen gran afinidad con todo lo judaico. Inicialmente la idea de cumplir con los preceptos, desde las buenas acciones, la ayuda y la solidaridad es también algo presente a lo largo de todo el judaísmo.

En la Mishná, (3) existe un tratado denominado” Las máximas de nuestros padres” 4, el cual expresa: “El mundo se sostiene gracias a tres cosas: a la Torá, o sea, la enseñanza, al culto y a la práctica del bien entre los hombres” por lo tanto esta idea concuerda totalmente en ambas tradiciones.

Ser parte de querer ayudar a las familias necesitadas. Esta ayuda se logra con vocación de servicio, a través de la construcción y del armado de una red que intentará accionar para con los demás aportando en primer lugar, desde la cercanía: la escucha, poniendo el oído, comprendiendo al otro, todo a través de un proceso fraterno combinado con respeto, y realizado con dedicación, entusiasmo y pasión. Este proceso se llevará a cabo dentro de un encuentro de diálogo, el cual conducirá al fortalecimiento del discernimiento, todo esto deseando realizar el menor daño posible, con humildad, pretendiendo no hacer al otro todo lo que es odiado por nosotros.

Dentro del judaísmo el concepto de escucha es fundamental. Una de las plegarias principales comienza diciendo: Escucha Israel Adonai es Nuestro Dios, Adonai es Uno. “Shmá Israel, Adonai Eloheinu, Adonai Ejad”.

A través de la audición se llega al discernimiento, se oye y se deduce, se distingue entre ideas. Interesante de destacar es que la palabra disciplina en hebreo Mishmáat, proviene también de la raíz del vocablo Shmá ya que para el judaísmo la disciplina está relacionada con el sentido de la audición a diferencia de disciplina, en español, que deriva de disciplo: pequeño látigo con el cual se azotaba a los discípulos.

Todo este proceso se llevará a cabo con dedicación, término que en hebreo se dice Hakdashá y su raíz da origen al término Kadósh= sagrado, es decir, dedicarse es: sacralizar el tiempo, con entusiasmo a partir de un Diálogo, de día = a través y logos = conocimiento, que permitirá cerrar el circuito que comenzó con la escucha.

Esta tarea deberá realizarse con humildad, palabra que deriva de hummus de tierra, pues salimos de la tierra y a la tierra regresamos (Génesis 3,19). Asimismo el filósofo Martin Buber en uno de sus libros sostiene que se debe llegar a una máxima realización personal siempre con el mínimo daño posible.

Finalmente Hillel (5) el anciano, basó una de sus enseñanzas en el versículo de Levítico 19, 18 “Amarás a tu prójimo como a ti mismo” ampliándolo: “Lo que es odiado por ti no se lo hagas a tu compañero”.

Esta enseñanza habla de fraternidad, en hebreo Ajavá, término que aparece una sola vez en el Antiguo Testamento en el libro del profeta Zacarías. (11,14). Ajavá posee en su interior el vocablo hebreo Aj= hermano por lo cual podemos inferir que fraternidad se acuño como calco semántico. Fraternidad deriva de la lengua Oc, o lengua de los trovadores y hablas populares modernas al sur de Francia, de ffrayre = hermano conteniendo al vocablo fray como abreviatura de fraire que conocemos hoy como fraile.

La tarea de Consultorías de Familias para Familias trasunta una ideología dentro de una dimensión de Diversidad en la que sólo importa el otro, el prójimo sin distinción alguna, en la que se intenta ser responsable del otro entendiendo el ser responsable como dar respuesta a la necesidad del otro, desde un encuentro común, desde un diálogo, desde una reciprocidad, desde un ida y vuelta en donde todos somos iguales por haber sido creados por un mismo Dios y en donde “A ser familia se aprende” como se aprende todo lo demás desde que nacemos.

Lic. Belkis Rogovsky

Notas
1- Midrash: literalmente investigación, indagación, y designa una copiosa cantidad de escritos que se remontan al siglo II. Fueron escritos por los sabios judíos.
2- Torá: Pentateuco: los cinco primeros libros del antiguo Testamento
3- Mishná: literalmente estudio o repetición. Recopilación de leyes o halajot concluida hacia el año 200 de la Era Común por Rabbí Iehudá Hanasí. Parte integrante del Talmud.
4- Maximas de nuestros padres : en hebreo Pirkei Avot= Capítulos de nuestros padres. Se encuentra dentro de la Mishná en el seder,=orden, de Nezikin= daños o perjuicios.
5- Hillél: Sabio y maestro judío que presidió el Sanhedrín en el siglo I D.e.c