Enero 21, 2005

Raoul Wallenberg recordado

Fuente de prensa:

El diplomático sueco Raoul Wallenberg, que salvo a decenas de miles de judíos perseguidos en Budapest durante la segunda guerra mundial, desapareció el 17 de enero de 1945. Al cumplirse los 60 años de su desaparición, tuvo lugar en Buenos Aires una ceremonia organizada por la Fundación Internacional Raoul Wallenberg (FIRW), al lado de la estatua de Raoul Wallenberg en Figueroa Alcorta y Austria.

Varias personas asisitieron a la ceremonia en Buenos Aires, entre ellos dos sobrevivientes de la persecución nazi, salvados gracias a Wallenberg, Laszlo Ladanyi y Tomás Kertesz y el fundador de la FIRW, Baruj Tenembaum. La Encargada de Negocios ad interim de la Embajada de Suecia, la segundo secretario Linnéa Arvidsson, dió una breve charla, partes de la cual se pueden leer aquí:

”…El tsunami ha sido una catástrofe impensable y extremadamente dolorosa.

También lo fue la tragedia ocurrida hace más de 60 años en Europa con el holocausto.

La tragedia de hace 60 años no solo nos duele por la pérdida enorme de vidas. También duele el hecho que esta tragedia fue causada por los hombres. Pero no solo duelen los actos de los culpables, sino tambien la pasividad y el silencio de aquellas personas que hubieran podido hacer algo para prevenir la catástrofe.

Raoul Wallenberg no permaneció en silencio. Hubiera podido quedarse en Estocolmo, viviendo una vida tranquila, pero no lo hizo. Al contrario eligió arriesgar su vida para salvar la mayor cantidad posible de personas. No cuestionó el hecho de tener que ir a Hungría. El sabía cuál era su camino. No claudicó.

Así, Raoul Wallenberg nos dió un ejemplo. El, que era un hombre como nosotros, demostró que la acción es posible y que no siempre debemos estar preparados para hacer lo correcto.

Se estima que salvó a alrededor de 100.000 personas, y es un gran honor para nosotros tener a dos de ellos presentes en esta ceremonia.

Quiero agradecer profundamente a la Fundación Wallenberg por su trabajo incansable para que no olvidemos nunca las atrocidades del holocausto y para que siempre recordemos a Raoul Wallenberg y lo que nos ha legado. Recordar las tragedias del pasado es esencial para prevenir que ocurran otra vez.”