Marzo 6, 2009

Un héroe sin tumba

Fuente de prensa:

En respuesta al artículo ”Los padres de Raoul Wallenberg se suicidan abrumados por la desaparición del hijo”, por Gila Dekel (Haaretz, Marzo 3, 2009), nos gustaría subrayar que, luego de más de 60 años de la desaparición del diplomático sueco, el nombre de Josef Stalin está directamente vinculado al dramático episodio del suicidio de la madre y el padrastro de Wallenberg.

Si es cierto que Raoul Wallenberg fue asesinado y que el mismo Stalin estuvo involucrado en el crimen, de acuerdo al documento que tenemos en nuestro poder firmado por un alto funcionario de la embajada de la Federación Rusa en Washington, no hay duda entonces de que los rusos saben cuál fue el destino de los restos de Wallenberg.

La conclusión obvia es que la presión sobre las autoridades rusas debe continuar hasta que expliquen por qué no entregaron el cuerpo de Wallenberg. Sus padres se suicidaron desesperados por la indiferencia del mundo. Si Raoul está muerto entonces es un ”Héroe sin tumba”, expresión acuñada por el historiador Yoav Tenembaum, voluntario de la Fundación Wallenberg.

En el marco de nuestros esfuerzos para esclarecer lo sucedido hemos lanzado una campaña que ha juntado decenas de miles de firmas de personas de distintos orígenes, nacionalidades y profesiones, incluyendo numerosos galardonados con el Premio Nobel, quienes le piden al ex presidente Vladimir Putin que devele el trágico misterio.

Se trata de un pedido natural en el caso de que Raoul Wallenberg aún esté vivo; si no lo está, en cambio, Wallenberg al menos debería dejar de ser un ”Héroe sin tumba”.

Baruj Tenembaum
Fundador
Fundación Internacional Raoul Wallenberg